Andalgalá, aislamiento y decadencia

Andalgalá © La llegada de Alejandro Páez al municipio de Andalgalá, en su momento, había generado muchas expectativas de crecimiento, progreso e inclusión, en el contexto provincial y nacional y a partir de la actividad minera que claramente oxigenó las finanzas de toda la comunidad, de manera directa o indirecta.
viernes, 10 de abril de 2015 08:49
viernes, 10 de abril de 2015 08:49

Con el correr de los meses y los años, la gente fue dándose cuenta de que sus anhelos quedaron truncados por la sinrazón, ya que es claro y evidente que el jefe comunal de Andalgalá ha producido un inesperado e inadmisible aislamiento de la ciudad con respecto a las superestructuras, al estar distanciado e incomunicado con el gobierno nacional y provincial, además de las empresas mineras, con todo lo que ello significa.

La gente ya tiene en claro que a Páez lo único que le interesa es construir poder desde el poder al que accedió gracias a una coyuntura de la que la historia dará cuentas en su momento.

Su inestabilidad emocional, el entorno demoníaco y la abultada cuenta bancaria del fondo de regalías mineras, lo hacen creer que es autosuficiente y que la comunidad de Andalgalá se nutre y crece con los becados cautivos del municipio, muchos de los cuales se sienten realmente humillados por los montos que perciben y por la desopilante conducta del intendente.

Pruebas de tanta decadencia, es el estado general de la ciudad, y la casi extinción de las instituciones intermedias que son vehículos de articulación social, sólo para ejemplificar.

La llegada de Sergio Massa y de algún otro trasnochado a la ciudad de Andalgalá, no significa para nada, integración en el contexto nacional o provincial, ya que es de la peor ralea y de muy corta carrera, por lo que nada se puede esperar ni planificar en términos políticos, lo que se agrava con la inadmisible falta de identidad partidaria de Páez, que a meses de terminar su gestión, aún coquetea con cualquiera.

Realmente una pena y una vergüenza ajena, pero así son las cosas.