Desde el esquema "paísta”, aseguran los de los dos primeros
círculos, que el candidato natural para sucederlo es el actual presidente del
Concejo Deliberante, José Luis Cativa, e insisten con la especie, aún sabiendo la escuálida
performance del edil, que además no termina de cerrar para nadie.
Tamaña sorpresa recibieron los operadores y esbirros de
Páez-Cativa al notar que quien está tomando singular relevancia, y su nombre
está siendo mencionado por propios y extraños, es el concejal José Luis Olaz,
cuyo perfil comunitario es excelente, más allá de sus cualidades personales y
profesionales, no ya solamente desde su trabajo en la Escuela Agrotécnica, sino
desde su banca en el Concejo Deliberante en donde ha demostrado coherencia como
ningún otro.
La aparición de Olaz en la escena política seguramente está
produciendo cierto resquemor en el mandamás de turno, ya que viene a romper el
esquema ya estructurado en los recovecos de su cerebro acotado y ególatra.
Por de pronto, no se dice nada a viva voz, pero nuestra
mirada sagaz ya lo visualizó en un camino sin retorno en las preferencias de
los votantes, que en general están cansados de los desvaríos de Páez en sus
indefiniciones, en su ambivalencia, en su escondite, y en su urgencia de pagar
a Cativa, por tantos años de acompañamiento.