El futuro de Perea

Andalgalá © Luego de las rimbombantes declaraciones del ex intendente y actual senador provincial por Andalgalá, José Perea, en cuanto a sus deseos de regresar la municipio en el que desandó dos gestiones consecutivas, en el seno de la comunidad se han generado diversas opiniones y comentarios.
martes, 7 de abril de 2015 07:55
martes, 7 de abril de 2015 07:55

Consideran que,  en primer lugar, la segunda gestión la logró gracias a alegre coqueteos con el Frente Cívico y una fétida alianza con Brizuela del Moral, por lo que por ese hecho, no brinda las garantías suficientes de lealtad al peronismo al que dice pertenecer.

Y por otro lado, pesan sobre él un montón de causas judiciales relacionadas a la administración de los fondos de regalías mineras y acciones afines, por lo que naturalmente no termina de cerrar "hacia adentro ni hacia afuera”, sin mencionar su especial estilo personalista y autoritario de ejercer el poder.

No se puede desconocer su capacidad de trabajo, ni su, ahora, pequeña tropa de militantes que le permiten traccionar algunas voluntades que sin embargo no le alcanzan para nada, y fue capaz de lograr grandes amores y viscerales odios, lo que desde ya es un gran obstáculo para lograr sus pretensiones.

No debemos olvidar que la banca que hoy ocupa en el Senado Provincial se pudo obtener gracias a los votos aportados por Aconquija y por acción de Octavio Gutiérrez, ya que en "el bajo” su derrota ha sido contundente.

Cabe destacar que otro de los temas que impedirán a Perea seguir en su carrera, y que la gente simple no le persona es el hecho de ser el mentor de que los actuales concejales, Gustavo Álvarez y Roberto Némer accedan al Concejo y convertirse en evidentes "panqueques” en perjuicio del peronismo y del FPV por el cual llegaron.

La gente común piensa que el senador tiene serio compromiso con la Justicia de lo que por ahora puede zafar gracias a los fueros parlamentarios que se le terminan  el 10 de diciembre de este año cuando expire su mandato.

Mientras las cosas ocurren y los tiempos electorales se extinguen, Perea sigue recluido en su escondite de Malli, rodeado por sus principales amigos, sin dar señales de vida pública ni hacer movida alguna en cuanto a proselitismo, aunque algunos aseguran que "ya se arregló con Lucía”, con todo lo que ello significa.

Habrá que ver qué pasa y cuál será el comportamiento del susodicho en los próximos meses.