El inefable intendente de Andalgalá estaba acostumbrado
–"cebado”, más bien- a utilizar los fondos
de regalías mineras a su antojo, en clara y abusiva violación a la legislación
vigente en ese tema, sin considerar que esos fondos son exclusivamente para
proyectos productivos o para obras de infraestructura, ya que los mismos
pertenecen a las nuevas generaciones que no contarán con los beneficios de esos
recursos no renovables.
Después de un planteo que realizó Fiscalía de Estado, se
notificó que la Corte de Justicia dictaminó en su contra, y, de acuerdo a las
declaraciones del Fiscal de Estado, que "esto claramente demuestra que se
trataban de cuestiones políticas tendientes a la utilización, sin ningún
control de las regalías, y por lo tanto violando claramente las obligaciones
que tienen los municipios de que esos fondos sean destinados -en forma
exclusiva y excluyente- a proyectos productivos u obras de infraestructura; ya
que tratándose de la suma de dinero que ingresa a la provincia por la
utilización de recursos no renovables, el destino que se les debe dar no debe
ser para gastos corrientes o superfluos, sino que deben estar destinados al
desarrollo productivo provincial”.
Según se supo, Páez estaría dispuesto a reclamar por dicho
fallo de la Corte, porque sabe que no le será fácil mantenerse en el poder
municipal, sin el sustento de estos enormes volúmenes de plata, que utiliza
para hacer demagogia barata y mantener cautiva a mucha gente, valiéndose de
artilugios que disfrazan de legalidad al fraude, y sumerge en la
indignidad a esas pobre y necesitadas
personas.