Advertencias, persecuciones e ignominia

Andalgalá © Esto es lo que se comienza a practicar en los distintos ámbitos de la Municipalidad de Andalgalá, a modo de perversa metodología que altos, medianos y bajos funcionarios, en realidad, todos de poca monta, para “garantizar” que Páez gane en los procesos electorales que se avecinan en los próximos meses de este año.
martes, 30 de junio de 2015 07:57
martes, 30 de junio de 2015 07:57

Efectivamente, muchos contratados y becados –sectores vulnerables del municipio- se nos han apersonado para contarnos que los jerarcas los están amenazando con quitarles el beneficio si "Alejandro” pierde alguna elección.

Lo irritante de esta cuestión es que en su gran mayoría se trata de personas que realmente necesitan esos 500 o 1000 pesos porque es el único dinero que ingresa en sus hogares.

Analizando el tema, se puede mencionar que se aplica claramente el concepto de "ignominia” que definen los diccionarios, cuando expresan que es "es una ofensa que se realiza de manera pública y que resulta visible por los integrantes de una comunidad. La víctima de la ignominia puede sentirse avergonzada por la acción y sufrir el descrédito social.

La conducta ignominiosa, por lo general, busca exponer las debilidades del prójimo para que éste experimente vergüenza, una situación que se expresa a través de la ruborización del rostro y la mirada al piso, por ejemplo.

La ignominia supone un proceder que no tiene en cuenta el mal que causa o que incluso quiere provocarlo”, con lo que además de la necesidad económica  del contratado o becado, se lo somete a la absoluta indignidad, por medio de chillidos histéricos y amenazas demasiado ruidosas, como para que todos escuchen "y sepan lo que se les viene si perdemos alguna elección”.

Nos comentaron que desde hace algunos días, hay personajes en la Municipalidad que se ocupan de recorrer oficinas y otros lugares de trabajo, exclusivamente se diría, para amenazar y extorsionar a la gente en procura de adhesiones y votos, lo que de hecho genera que esta gente concurra a trabajar con permanente estado de pánico, zozobra e incertidumbre acerca de su situación laboral.

Seguramente, lo que los verdugos de la Municipalidad de Andalgalá no conocerían es que el sufragio logrado con esta macabra metodología, les quita toda legitimidad para ejercer los cargos, más allá de lo escuetamente legal. Tampoco se imaginarán que esta gente se ha cansado de tanta humillación y que –según lo expresan diariamente- tamaña sorpresa se llevarán en el lugar y el momento oportuno.