Según se explicó, en la actualidad los dueños de agencias de remises "no pueden abarcar” los costos que significa registrar a un chofer bajo libro. Si bien admitieron que la idea de los permisionarios es que los remiseros tengan sus respectivos aportes, cobertura de obra social y demás beneficios laborales y previsionales, aseguraron que "es imposible” que se hagan cargos de esos costos.
"El permisionario quiere aportar, quiere darle una cobertura, que tenga sus aportes, pero de la forma que ellos lo plantean, que es poniéndolos bajo libro a los choferes, es imposible. Ellos (por el Ejecutivo Municipal) tienen que saber que un taxi o un remis es comparable con un kiosco de barrio, y ellos piensan que somos un supermercado. No hay forma; económicamente no dan los números para blanquear a los choferes, y los choferes saben que el permisionario no puede abarcar esos costos”, aseguraron, al tiempo que advirtieron que avanzar en ese sentido implicaría la "destrucción” del servicio.
Una alternativa, de la cual no se avanzó más allá de un somero análisis, sería imitar la situación de los trabajadores del volante en Santiago del Estero, donde los choferes son monotributistas. Otra posibilidad sería, en el Congreso de la Nación, debatir una legislación que los incluya, tal como ocurrió con el personal doméstico o con los canillitas.
"La solución legal seria que los legisladores nacionales lo traten al tema; debería pasar algo similar a lo que pasó con las amas de casa o los canillitas. Ahora, si vamos un tema no legal, en Santiago del Estero los choferes están como monotributistas. Si bien esa no es la solución, pero es un principio, y el permisionario está dispuesto a que los choferes sean monotributistas”, sostuvo.