En el barrio Villa Eumelia, los niños están felices. Y no es para menos. Un grupo de mujeres y hombres de amplias sonrisas y con caras de buenitos reparten caramelos de todos los gustos. Al mismo tiempo entregan folletos y propuestas en cada puerta que es abierta para recibirlos.
Muchos niños, no saben que entre esos adultos van ex funcionarios y hasta un ex gobernador y un ex intendente que cuando estaban en el poder jamas llegaron. Así Brizuela del Moral, Ricardo Guzmán, o el diputado Simón Hernandez tratan de convencer a los vecinos de que si ganan las mejoras van a llegar al barrio y que por eso están dando la cara.
"Por lo menos vinieron y nos escucharon, los otros todavía no han llegado por aquí", dice Graciela en alusión a los candidatos oficialistas por la Capital. La mujer, que dice ser empleada doméstica, recuerda que antes recorría el barrio la hermana Jimena Herrera pero que "ahora poco se la ve por las casas".
La situación expuesta es una gráfica de los modos en que se está encarando la campaña en las principales fuerzas políticas. El oficialismo, representado por Jalil en la Capital, solo apuesta a que las obras realizadas por el municipio serán suficientes para ganar las adhesiones de los votantes. Y el FCS recurrió a lo que nunca había hecho que es caminar y escuchar a los vecinos, algo tan simple y efectivo que Lucia Corpacci lo hizo para ganar en las elecciones del 13 de marzo de 2011.
En la Capital, el armado estratégico electoral quedó en manos del sector renovador del intendente Raúl Jalil, que se quedó con las principales candidaturas: su reelección, el senador por la capital (Jorge Moreno), el primer lugar en la lista de diputados para Fernando Jalil, entre otros.