También, y de manera emergente, la gente ha tomado conciencia de que, para Páez y su séquito,
es más importante y fundamental, el predio del Festival que el mismo nosocomio
que tiene características excepcionales.
Prueba de ello es la concentración en ese lugar, de los
actos más importantes de la Semana Fundacional, como el desfile escolar del 9
de Julio, el desfile institucional del 12 de Julio y la Expo Fuerte, eventos
que, sin desmerecer a los barrios La Banda y Julumao, tradicionalmente se
hicieron en la Plaza central de la ciudad, que justamente homenajea a la Gesta
de la Independencia.
Pareciera que este operativo tendría como objetivo, la
utilización de ese espacio, construido y pagado de manera tan onerosa con fondos de regalías mineras, que hasta
resulta escandalosa, y seguramente tanto tiempo cerrado y descuidado sin
mantenimiento es irritante para toda la población que lo siente suyo porque fue
levantado con el dinero que le pertenece, aunque haya sido producto de la mente
febril del intendente que no jerarquiza los actos de gobierno en su justa
dimensión.
Bajo ningún concepto se debe confundir los roles de cada
espacio, pero la ausencia de la primera autoridad de la ciudad, nada menos que
en la inauguración de este viejo sueño andalgalense, se presta para cualquier
especulación, y cuando la gente, casi coincidentemente especula, especula, y en
algún momento se lo hará saber.