Festejo por las PASO en el PJ

Lucía Corpacci, la “abanderada” del gran triunfo peronista

Lucía Corpacci debió haber vivido anoche uno de los momentos de máximo esplendor en su trayectoria política, en la que se encamina a su reelección como gobernadora de Catamarca, tras el contundente triunfo del Frente para la Victoria (FpV) en las elecciones PASO provinciales, inéditas hasta ayer.
lunes, 10 de agosto de 2015 02:02
lunes, 10 de agosto de 2015 02:02

Acababa de saludar a los miles de militantes que desbordaron la sede del Partido Justicialista (PJ)  y extendieron su presencia por la ancha Av. Güemes al 500, anunciando el rotundo éxito del FpV y debió someterse al empeñoso cariño de sus seguidores, que afanosamente pugnaban por besarla, abrazarla o al menos tocarla en su trabajosa salida del local partidario.

La multitud allí presente exteriorizaba la felicidad por un nuevo triunfo peronista en Catamarca, pero también le agradecía y reconocía a la mandataria, simultáneamente presidenta del PJ, su decisiva participación en la construcción de este triunfo electoral.

Le manifestaban gratitud por su gestión y por la obra del gobierno que encabeza, pero también sus condiciones de avezada estratega, desde cuando el 1 de mayo de 2014, propuso y promovió el establecimiento de las elecciones PASO para Catamarca; un mecanismo que la oposición ninguneó y rechazó hasta que pudo y, ventajeramente, admitieron cuando la creyeron debilitada y sin un plan como para superarse.

Y con las PASO instauradas, una creación de su iniciativa, que esencialmente procura la democratización y legitimación de los partidos políticos de cara a sus afiliados o adherentes y, fundamentalmente, al conjunto de la sociedad, construyó una dinámica interna propositiva a la que no pudieron resistirse, incluso, ciertos sectores del propio peronismo que le cuestionaban hasta su conducción.

Con la paciencia de un elefante, la laboriosidad de una hormiga y la generosidad de una madre fue reconstruyendo el ajado tejido interno, que ayer le permitió tener a todos los peronistas catamarqueños encolumnados detrás de su innegable liderazgo, dejando en una inexpresiva performance a quienes pretendieron, obcecados, sobrevivir a un "barrionuevismo” en retirada autoimpuesta.

Cuando se conozcan los datos finales de esta elección surgirá un peronismo triunfante en la Capital, en Valle Viejo, dos distritos que los radicales antes se adjudicaban por tradición,  y hasta en Fray Mamerto Esquiú, departamento que se mantenía como un bastión inexpugnable pese al triunfo fundacional del FpV, el 13 de marzo de 2011.

Gigantescas serán las diferencias aquilatadas en bastiones propios como Belén, La Paz y Santa María, y novedosos serán los guarismos favorables alcanzados en otros terrenos antes adversos. Un éxito importante, que aunque no definió el poder en la provincia, anticipa las señales de un camino más propicio para una victoria en octubre.

Por eso el saludo eufórico y la devoción exultante de quienes anoche la despidieron en su salida triunfal de la sede partidaria, en su gran mayoría mujeres y jóvenes… (cuántos jóvenes sumó Lucía!!!), para rendirle tributo de su gratitud por la gloria colectiva de volver a levantar las banderas del peronismo en la victoria.