La demostración es que, aunque el actual diputado nacional, haya sido el más votado de todos los precandidatos del Frente Cívico y Social (FCyS), su performance –también bastante abajo de la de Lucía Corpacci- tampoco alcanza para beneficiar al conjunto.
La "cortada en solitario” de Brizuela comienza a estallar en la queja de distintos candidatos, incluido su sobrino carnal Simón Hernández, quien -sin rodeos- le reprocha ahora, post elecciones, a su tío por haber acompañado a un solo candidato a intendente de la Capital (Raúl Giné), en desmedro de los otros aspirantes, el propio Simoncito y el ex intendente Ricardo Guzmán.
También es evidente que el "brizuelizmo” marcó distancia en otras categorías, como las que quedaron expuestas entre las secciones de "gobernador” y "senador nacional”, con similar destrato electoral hacia el cargo de "diputado nacional” en el FCyS, alineado en la difusa alianza de "Cambiemos”, que a nivel presidencial "ofrecía” el ambiguo tríptico de propuestas encarnadas por Ernesto Sanz (UCR), Mauricio Macri (PRO) y Elisa Carrió (Coalición Cívica).
Aquí las diferencias fueron casi groseras, pero difícilmente aparezcan a la luz, en razón de que uno de los principales "afectados” del 9 de agosto ya es hoy uno de los seguros "ganadores” del 25 de octubre: Oscar Castillo, el único radical que aprovechó las PASO y a quien únicamente una catástrofe, por ahora imprevisible, impediría su continuidad como senador nacional.
Pero antes del próximo turno comicial, veamos lo que ocurrió esta vez. Que Brizuela sacó 60.851 votos como precandidato a gobernador, y Oscar Castillo apenas 33.999 como postulante a su reelección para el Senado: 26.852 votos menos.
Pero aún peor le fue al joven Francisco Monti, quien –apareado con los no menos "negados” Ricardo Guzmán y Alfredo Marchioli- apenas tuvo la adhesión de 10.885 votantes: 49.996 votos menos que Brizuela del Moral. Diferencias muy notorias.
De hecho, no se sabe si por estrategia de campaña o por falta de dinero, no hubo un solo afiche en toda la provincia, ni siquiera mediante un aviso en los diarios, donde aparecieran "juntos” Brizuela con cualquiera de los otros candidatos aquí mencionados. Una curiosidad, porque en Valle Viejo, pese a las públicas y a veces airadas peleas entre ambos, Brizuela se exhibió en importantes carteles con el "Gallo” Jalile y los demás postulantes departamentales.
Será por eso que hoy el diputado provincial Miguel Vázquez Sastre admite como justificados los reclamos de Simón Jr. y después de señalar que "tenemos que aprender de estos errores”, como principal propuesta de reparación argumenta que "no nos queda otra que estar juntos”.
"Creemos que la propuesta (¿?) no ha llegado como debería al electorado”, reconoció también Vázquez Sastre, convocando a "potenciar al máximo las virtudes que tenemos…”, aunque sin precisar si la convocatoria a la unidad o a "estar juntos” se incorporará como método del necesariamente "virtuoso” camino a transitar hacia octubre.