Particularmente, los actores y organizaciones políticas, sin distinción de banderías partidarias debieran expresarse condenando las declaraciones de esta autoridad electoral nacional, porque lesionan irremediablemente las cualidades cívicas y morales de los catamarqueños, pero fundamentalmente de quienes han tenido la responsabilidad de conducir los procesos electorales en Catamarca, desde la restauración democrática en octubre de 1983.
"Hay ciertas provincias que no están capacitadas para hacer elecciones", porque tienen un sistema que apunta "a favorecer a quien está en el poder, con bajo nivel de institucionalidad y custodia a cargo de policías" locales, afirmó Dalla Vía entre las argumentaciones de su bastarda postura.
Esta descalificadoras expresiones alcanzan, puntualmente, a los dirigentes políticos, autoridades gubernamentales y miembros del Poder Judicial de Catamarca que desde hace 32 años, en cada proceso electoral nacional y/o provincial, han debido asumir la responsabilidad de fiscalizar esos comicios en nuestra provincia.
Debe recordarse que el 30 de octubre de 1983, cuando fue la primera elección desde la recuperación del sistema republicano de gobierno, en Catamarca se impuso el peronismo con autoridades electorales no solo adversas, sino afines al "proceso” militar en retirada, como también cercanas y hasta de vínculos familiares con el radicalismo lugareño.
Después, tras la interrupción institucional de la intervención federal en 1991, volvió a instalarse una Corte de Justicia indisimuladamente radical (Dres. José Cáceres y Raúl Cipitelli, ex candidatos y funcionarios del radicalismo), que se mantiene hasta el presente. En esas circunstancias, después de veinte año, recién en 2011, el justicialismo volvió a ganar una elección y llegar gobierno por la voluntad popular, sin los "favores del poder”.
Esos mismos miembros del Poder Judicial y el específico Juzgado Electoral son las que están encabezando y administrando el presente tiempo de elecciones en Catamarca, y para quienes el Dr. Dalla Vía destinó su argumento del "bajo nivel de institucionalidad al nivel de las autoridades locales”.
Desde la CGT-Delegación Regional Catamarca y las 62 Organizaciones de Gremios Peronistas pudimos hacernos los distraídos y mirar para otro lado porque se trata de cuestiones que no nos atañen específicamente como entidades de defensa de los derechos de los trabajadores, pero nos ofenden como pueblo y, fundamentalmente, como ciudadanos, que siempre creímos en los valores de la democracia y la expresión popular a través del voto de la ciudadanía.
Por veinte años, como todo el peronismo y los catamarqueños en general, hemos admitido los resultados de cada elección entendiendo que estaban legitimados por la decisión y voluntad ciudadanas. Conociendo del uso y hasta el abuso de las prebendas y las dádivas electorales por parte del Frente Cívico y Social, nunca hemos cuestionado una elección, ni menos tacharla de fraudulentas, porque consideramos que cada voto expresaba la íntima decisión de cada ciudadano catamarqueño.
Consideramos a nuestro pueblo y a cada uno de nuestros comprovincianos con la suficiente capacidad y legitimidad para elegir a sus gobernantes, por eso desechamos y repudiamos en todos sus términos las inaceptables expresiones de este Sr. Dalla Vía, para quien "los catamarqueños no estamos capacitados para hacer elecciones”, pidiendo al mismo tiempo la generalizada reacción de todos quienes conformamos esta sociedad provinciana, porque tal como definiera la gobernadora, compañera Lucía Corpacci, se trata de "una ofensa que agravia a todos los catamarqueños…, y todos debemos rechazar”.
Firman:
Pedro Armando Carrizo, secretario general de la CGT-Delegación Regional Catamarca
Roberto Antonio González, secretario general de las "62 organizaciones Peronistas”
Gustavo Carrizo, secretario general de la Juventud Sindical de Catamarca.