domingo, 31 de enero de 2016
01:49
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Hay bronca a decir verdad. Hay que ver lo que pasa a nivel nacional, donde la UCR refunfuñea, mal claro, por la nula participación en las decisiones del Gobierno Central, y mas todavía por los pocos espacios de poder que le concedieron en el armado del gabinete; pero también por el protagonismo de Sergio Massa, convertido en un garante de la gobernabilidad, el lugar que imaginaban tener los radicales.
Como se ve, a nivel nacional la cuestión reviste cierta envergadura política; aunque no es lo que pasa aquí en Catamarca. Aquí la cosa pasa solamente por los conchabos para los entornos de Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral, y si sobra, algo para la militancia sui generis del PRO local.
Para los boinablanca catamarqueños la ansiedad del enamoramiento con Macri no encuentra reposo sino en los conchabos y como la cuestión no se define, es difícil que esa misma gente pueda hacerse cargo de la defensa de las medidas del gobierno nacional ante la ciudadanía.
No es creíble que Castillo, Brizuela del Moral, o Guzman o Capdevilla puedan salir a decir mucho cuando el tarifazo eléctrico llegue a los hogares catamarqueños; como ya no dijeron nada del aumento de la coparticipación por decreto para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Por ahora, hasta marzo, el Macri y su Gobierno resuelve todo por decreto, pero viene el tiempo de la política. Habrá que ver qué pasa, como se resuelve la cuestión de fondo, conchabos o cero militancia parece ser la consigna próxima a instalarse.