El documento
plantea lo siguiente:
Exigimos
políticas públicas y un Estado presente para erradicar la violencia contra las
mujeres. Decimos basta a la violencia machista y simbólica contra todas las
mujeres y puntualmente contra las mujeres que tenemos participación política.
Exigimos
también el fin de la violencia vincular, forma de violencia de género en la
cuál se ataca a hijos, hijas y familiares para producirle un daño a las
mujeres.
La actual
política de Gobierno que ausenta al Estado es uno de los agravantes de la
profundización de la violencia contra niñas y mujeres.
Con un
Estado ausente, los llamados "círculos de violencia" se fortalecen,
la violencia económica genera que muchas mujeres regresen con sus agresores.
Con un Estado ausente las mujeres no tenemos donde denunciar. Con un Estado
"achicado" no contamos con recursos ni con profesionales que nos
asistan.
Con medios
de comunicación y periodistas que agreden a mujeres en sus programas,
naturalizamos la violencia de género.
Adherimos a
la convocatoria y exigimos el no desmantelamiento del Estado y más recursos
para hacer frente a la violencia de género.