El intendente de Valle Viejo, Gustavo Jalile, dispuso otra un aumento salarial para él y su planta de funcionarios. Cabe recordar que apenas llegado y asumido a la Municipalidad, elevó los sueldos de sus funcionarios y el propio.
Esta vez, fue un 10 por ciento en
mayo, y otro 20 por ciento a partir de octubre, en plena lucha con los
trabajadores que le pedían que cumpla con lo pactado.
El jefe comunal no sabe cómo hacer para que "le alcancen” los
fondos para pagar los sueldos de los empleados, pero nunca se lo escuchó
quejarse porque no le alcanza para su sueldo y el de sus funcionarios.
Mientras está de licencia, vaya uno a saber por qué, el
intendente dispone de un jugoso sueldo, al igual que sus funcionarios, mientras
los empleados se preguntan por qué cada vez cobran menos.
Fuentes cercanas a los pasillos del municipio chacarero,
aseguran que muchos empleados municipales ven diezmados sus salarios cuando se
dirigen al cajero a cobrar, y al ver sus recibos de sueldo, no encuentran
explicaciones.
Y nada es eso, sino que el aumento de Jalile y sus
funcionarios, que también impacta en los concejales, lo cobran retroactivo lo
que nunca pudieron lograr los empleados.
A esto se le suma que es sabido que el intendente de Valle
Viejo se cansó de realizar declaraciones radiales afirmando que no tenía ni un
peso para pagar el aguinaldo de los trabajadores.
¿Conflicto en puerta?