El texto de opinión es el siguiente:
La reforma de la Constitución proponía: "la eliminación de
la reelección indefinida; la limitación de las inmunidades parlamentarias y de
funcionarios públicos sometidos a juicio político; período legislativo entre
las fechas 15 de febrero y 15 de diciembre de cada año; una Carrera
Administrativa de idoneidad, méritos y profesionalización hasta el cargo de
Dirección; ingreso igualitario a través de concursos abiertos a la
Administración Pública; Creación de la Oficina Anticorrupción; creación del
Defensor del Pueblo; creación del Observatorio de los Derechos Humanos; establecimiento
de una fecha única de realización de las elecciones generales, dotando de
certeza electoral a todo el proceso; obligatoriedad de la educación desde el
Nivel inicial hasta el Secundario.
Y la oposición, se opuso. Dicen que son reformistas y están
de acuerdo con los puntos detallados, pero se oponen por falta de confianza en
el accionar del Poder Ejecutivo, Poder Ejecutivo personificado en Lucía
Corpacci, Gobernadora que en 2013 y 2015 anunció las elecciones con diez meses
de anticipación y para 2017 con once meses, algo que en los 20 años del FCyS
nunca pasó; la Gobernadora que respetó los acuerdos logrados para la aprobación
de la reforma en la Corte de Justicia, en cuyo caso de haberse dado en épocas
de su gestión hubieran impuesto la mayoría en el Senado para lograr la
composición de 7 miembros y no de 5, pero no es confiable.
Es una cuestión de confianza o es otro argumento de los
pocos que les quedan para oponerse a la restricción de privilegios que hoy da
la política y que les permite perpetuar a los mismos actores a través de los
años, y cuando les tocó gobernar esconderse en las inmunidades legislativas y
los sistemáticos rechazos a los pedidos de desafuero que solicitaba la
Justicia, y si por algún dejo de generosidad se vislumbraba un cambio generacional
en esta dirigencia, los mismos dan positivo en el ADN con los integrantes que
hoy se resisten a perder los mencionados beneficios.
Lucía Corpacci no solo nos da confianza con las acciones que
realiza, sino que siendo la máxima autoridad propone la reforma de los puntos
que a nadie más que a ella beneficiarían con sus privilegios, privilegios de
los cuales nunca abusó. Además, en su periodo de gobierno fomentó la mayor
cantidad de incorporación de jóvenes a cargos electivos y ejecutivos de gran importancia,
valorando mucho a cuadros militantes y técnicos, pero siempre catamarqueños,
evitando que la política catamarqueña se limite a una elite que se defiende con
uñas y dientes ante la posibilidad del cambio.
Sería bueno saber la opinión de los dirigentes y militantes
jóvenes de la UCR, FCyS o Cambiemos ahora sobre la encerrona de los "grandes”
dirigentes a la posibilidad perder los privilegios, y de que gente que se
inicia en la vida de militante político hoy, como lo hicieron sus padres en los
90, nunca lleguen en su mayoría a tener siquiera el comando de una Dirección o
aspirar a un cargo electivo, ya que los cargos importantes siempre fueron para
la familia o algunos "gurús” traídos de otras provincias.