Se trata de siete empleados del municipio de Valle Viejo,
quienes fueron notificados de un sumario administrativo sin goce de haberes.
Los nombres de los apuntados por Jalile son: Coronel, Marcelo Antonio, Varela,
Miguel Ángel, Cano, Gabriel Hernán, Vega, Noelia Samanta, Pérez, Enrique Fabián,
Cano, Eva Fernanda, Morales, Roxana Mariel.
A estos empleados se los acusa de estar implicados en los
"disturbios” concretados contra el jefe comunal por los despidos. Según el
decreto de los sumarios, marcan el accionar como "privación de la libertad
ambulatoria” del intendente, seguido de "amenazas a su integridad física, de su
grupo familiar y de las personas que se encontraban en el lugar acompañando a
Jalile o como ciudadanos ocasionales”.
Otro de los puntos que marca el documento es que los
empleados incurrieron en "la toma ilegítima del municipio, daños al erario
público, privación de la libertad del intendente, funcionarios y otros”.
De esta manera, se plantea que se aplicó el artículo 59 del
Estatuto Municipal, que considera estos actos como una falta grave, pudiendo
actuar a través de un sumario administrativo sin goce de haberes.
La protesta de los empleados se realizó en reclamo por el
atraso en el pago de sueldos llevada a cabo el 19 de enero, tratándose de
trabajadores que fueron dejados en planta permanente por la ex intendenta
Natalia Soria.