Algo de esto ocurrió, ya que se escucharon alocuciones que reclamaron hacia adelante inclusión de nuevos dirigentes, y mayor participación en el análisis de la estrategia partidaria, en su relación con las demás líneas de la UCR.
Pero fueron sólo escuchadas, ya que el ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral, fue ratificado como conductor del Movimiento Renovador, algo que, en realidad no era necesario hacer, pues en el fondo nadie discute que es el principal referente del sector.
Lo cierto es que varios "renovadores” esperaban que quizá el ingeniero de un paso al costado y deje ese lugar para algún otro dirigente, como una muestra clara de, justamente, renovación. "Nadie es quien para jubilar a alguien en política”, dijo en la semana un ladero de Brizuela del Moral.
Sin embargo, el reclamo no pasa por jubilar o no a Brizuela; es más, nadie discute su probada experiencia en la política catamarqueña y el gran aporte que podría hacer, pero muchos sostienen que es hora de que lo haga desde otro lugar. Ello, sin desconocer el peso de su figura como dirigente boinblanca.