Creer ciegamente y en forma definitiva que la falta de
energía que sufre un usuario cualquiera debe ser resuelto obligatoriamente por
la distribuidora provincial, solo porque debería hacerlo, nos pone en una
situación paradigmática, difícil de discutir.
El caso que nos ocupa es así. La hostería del Cerro Ancasti,
como muchos otros usuarios del territorio del departamento Ancasti, sufre por
estos días la falta de energía eléctrica a causa de la destrucción total de la
línea eléctrica por las últimas nevadas registradas en la provincia.
Pero sus administradores, en una actitud recurrente e
incomprensible, volvieron a insistir por la red social Facebook que la
situación les causa un perjuicio económico que no es contemplada por la
distribuidora provincial EC SAPEM, que no agiliza sus trabajos para restablecer
el servicio.
Sin embargo, los administradores de la Hostería Polo
Giménez, concedida por el último gobierno radical a un hijo de la entonces secretaria
de Turismo, Catalina Krapp, no dice nada que la solución definitiva a sus
reiterados problemas de energía es la habilitación de la línea eléctrica
construida en un 90% y que se encuentra paralizada por una medida judicial.
La vieja línea eléctrica, la que fue totalmente destruida por
la ultima nevada, se construyó sobre postes de madera, hace varios años, por la
ladera de un cerro a la que se accede solo por senderos por lo que no pueden
transitar camionetas ni menos grúas o camiones.
Eso dificulta su reconstrucción, que deben hacerla operarios
de la EC SAPEM, quienes primero recorren los cerca de veinte kilómetros de la
extensión de la línea a pie, para hacer una evaluación de los daños; para
recién buscar los elementos necesarios para repararla. Todos los insumos,
rollos de cables, herrajes y postes de madera deben ser acarreados a hombro
para ser instalados.
Ese trabajo deben realizarlo los operarios de la EC SAPEM, a
un costo millonario, todas las veces que cualquier inclemencia climática
destruye la línea. Vientos, lluvias o como ahora la nieve. Segunda vez en lo
que del año 2016.
La solución definitiva es otra línea eléctrica, construida
con columnas de cemento sobre zonas de fácil acceso. Esa línea está construida
en un 90%, pero la Justicia provincial, manejada por el FCS, la paralizó y no
resuelve sobre la cuestión de fondo. La presunta afectación del paisaje de la
Cuesta del Portezuelo.
Otros militantes radicales, un concejal muy mediocre y
radical de Valle Viejo y un abogado hijo de una integrante de la Corte
Provincial, salieron hace pocas semanas a declarar en medios locales que la
línea eléctrica nueva, la paralizada por la Justicia, no es necesaria ni
urgente.
Increíble pero cierto, a pesar de que los afectados directos
invaden las redes sociales y los medios de comunicación cuando la lluvia, el
viento o la nieve los deja sin energía.
La solución definitiva para los problemas eléctricos que
sufren muchos usuarios en el Cerro Ancasti es la puesta en servicio de la nueva
línea eléctrica, la construida sobre columnas de cemento, a las que no afecta
ni el viento, ni la lluvia ni la nieve.
Pero la gente que administra la Hostería Polo Giménez, un
joven de apellido Walther – Krapp, no para de reclamarle por las redes sociales
una solución urgente, la más difícil y cara, a la EC SAPEM.
El caso, re-loco podría decirse, a cualquiera puede
recordarle el caso de los secuestrados que asumen una conducta comprensiva y
temerosa de su captor, incluso después de acabado el secuestro y que se conoce
como "Síndrome de Estocolmo”.
Walther – Krapp padece una ausencia de conciencia de su
condición de perjudicado directo de una medida judicial absurda, que solo es
sostenida por quienes solo tienen intereses políticos.
Los perjuicios económicos que sufre la gente de la Hostería
les da derecho a reclamar por la solución más rápida y definitiva y no
someterse inconscientemente a patrocinar causas políticas ajenas, salvo que las
consideren como propias claro.