La iniciativa, de autoría de la diputada Verónica Rodríguez,
solicita a la Dirección de Derechos Humanos, dependiente del Ministerio de
Gobierno y Justicia de la provincia de Catamarca, que promueva la concientización de este día a
través de campañas, eventos, seminarios y actividades culturales.
En 2010, la Asamblea General de la ONU adoptó un Plan de Acción Mundial para Combatir el Tráfico de
Personas, urgiendo a los Gobiernos de todo el mundo a derrotar este flagelo. El
Plan llama a integrar la lucha contra la trata en los programas de las Naciones
Unidas para el fomento del desarrollo y el refuerzo de la seguridad mundiales.
Una provisión crucial del Plan es el establecimiento de un Fondo Voluntario
Fiduciario para las víctimas del tráfico, especialmente mujeres y niños.
En 2013, la Asamblea General sostuvo una reunión para
evaluar el Plan de Acción Mundial. Los Estados miembros adoptaron la
resolución A/RES/68/192 y designaron el
30 de julio como el Día Mundial contra la Trata de Personas. En la resolución,
se señala que el día es necesario para «concienciar sobre la situación de las
víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos.
La Trata de personas es una grave violación a los derechos Humanos en Argentina, y en el
año 2008 se sanciono la Ley N° 26.364
cuyo objetivo es la prevención y sanción de la trata de personas y la
asistencia de sus víctimas.
Desde entonces el
Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas damnificadas
por el Delito de Trata, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos de la Nación, se rescataron más de 9987 personas y existen 6268
denuncias recibidas, en el marco de los operativos realizados de las redes de
trata de personas.
En la Argentina la ley contempla las siguientes formas de
explotación: la explotación de la prostitución ajena u otras formas de
explotación sexual, el trabajo o servicios forzados, la esclavitud, la
servidumbre, la extracción de órganos.
Para que exista la trata es fundamental la figura del
denominado "cliente o usuario, ya que es quien fomenta el círculo de
explotación.
En todo el mundo, los delincuentes están vendiendo, con
fines de lucro, a otras personas. Las mujeres y las niñas vulnerables constituyen
la mayoría de las víctimas de la trata de personas, especialmente las sometidas
a la degradante explotación sexual.
Las víctimas de la trata son engañadas y sometidas a
servidumbre con la falsa promesa de un trabajo bien remunerado. Los migrantes
que atraviesan las aguas mortíferas de los mares y las arenas ardientes de los
desiertos para escapar de los conflictos, la pobreza y la persecución también
corren el riesgo de ser víctimas de la trata. Las personas pueden encontrarse
solas en un país extranjero donde se ven privadas de sus pasaportes, endeudadas
a la fuerza y explotadas como mano de obra.
Los niños y los jóvenes pueden sentir que se les roba la
vida, se les impide recibir una educación y que se frustran sus sueños. Se
trata de una agresión contra sus libertades y sus derechos humanos
fundamentales.
Las redes delictivas que se dedican a la trata prosperan en
los países en que el estado de derecho es débil y la cooperación internacional,
difícil.
"También debemos prestar una asistencia significativa a los
necesitados, que incluya la protección y el acceso a la justicia y los
recursos. Todos los países deben aunar esfuerzos para superar esta amenaza
transnacional apoyando y protegiendo a las víctimas sin dejar de perseguir y
enjuiciar a los delincuentes”, expuso la legisladora.
"En el Día Mundial contra la Trata de Personas, tomemos la
decisión de actuar de común acuerdo en nombre de la justicia y la dignidad para
todos”, agregó.