Lo más llamativo del caso es que dicho "instrumentrucho” fue
aprobado por unanimidad, lo que incluye a los concejales Álvarez, Guerrero y
Némer que han gozado de muchas mieles de la minería, por lo que resulta
incomprensible y hasta sospechoso que de pronto, decidan aprobar una ordenanza
que más tiene de estulticia y demagogia, que sea instrumento legal.
Muchas personas probas de Andalgalá se manifestaron en
contra de la actitud incoherente de estos representantes que se rasgaban las
vestiduras adulando a la gobernadora minera de Catamarca, y ahora parece que
por fin mostraron sus verdaderos rostros, acompañando a Páez, Cativa y Flores
(el triunvirato municipal), que los deschavaron a pesar de la ambivalencia de
su discurso.
Muchos andalgalenses nos comentaron que realmente sintieron
vergüenza ajena al percatarse de la verdadera catadura moral, ética y política,
de las personas que eligieron para que los representen, sin mencionar los
escandalosos niveles de ignorancia al desconocer la verdadera dimensión de las
Constituciones.
Un papelón, por donde se lo mire y analice. Solamente falta
saber si Páez promulga el mamarracho.