Es que en esas resoluciones echan por tierra muchos sueños y
anhelos de progreso personal y familiar, contando con la explotación de Agua
Rica, como la forma más rápida y efectiva de lograrlo.
Sólo cabe recordar que actualmente, en esta ciudad hay
alrededor de cinco mil desocupados y subocupados, sin contar con los
subsidiados por el estado. Mucho, si se considera que la población del
departamento no llega a las 25 mil almas.
En diálogo con nosotros, varios trabajadores de la empresa
se manifestaron sobre el particular expresando que "estamos dispuestos a
defender nuestra fuente de trabajo, a como dé lugar. Que nadie juegue ni atente
contra el pan de nuestros hijos, porque entonces nos haremos sentir como se
debe”, expresiones que más allá de las meras palabras, llevan implícitas,
claras intenciones de acción.
Consideran estos trabajadores, y así lo expresaron, además,
que "un minúsculo grupo de hipones, ni jueces desvelados, ni políticos
trasnochados, ni comerciantes sobornados, va a quitarnos el trabajo y condenar
al hambre a nuestros hijos. Con eso no se juega, ni o vamos a permitir”.
Las expresiones textuales denotan una especie de nuevo
escenario que se plantea en la ciudad de Andalgalá, cuyos protagonistas son
simples trabajadores y personas que esperan pacientemente, ingresar en el
circuito laboral, para o cual están dispuestos a jugarse el todo por el todo.
Significativa actitud en una comunidad que carece de toda
conducción institucional y política, lo más parecido al caos y al vacío total.