El hecho se produjo luego que un grupo de aproximadamente 40
trabajadores andalgalenses de la empresa minera se movilizaran al municipio y
solicitaran una audiencia formal.
Durante el diálogo, del cual participó un grupo de voceros
de los mineros, funcionarios municipales y algunos concejales, el intendente
manifestó su molestia con el gobierno provincial y con la Secretaría de Minería
ya que, de acuerdo a fuentes presentes en el encuentro, aseguró que "nunca
pudimos tener acceso a información de ningún tipo sobre el proyecto Agua Rica”,
y que la ordenanza se pensó como un llamado de atención y para marcar el
malestar entre el gobierno municipal y el provincial.
Los empleados mineros le comentaron a los presentes su temor
por perder sus fuentes de trabajo, y a la vez les informaron sobre las
meticulosos procedimientos que llevan adelante desde su trabajo a la hora de
preservar el medio ambiente, y que "todo lo que se habla sobre que contaminamos
es falso”.
También detallaron el programa de monitoreos que realizan
mensualmente, las presentaciones que se concretan frente a la autoridad de
aplicación y los diversos programas sobre gestión ambiental que ponen en
práctica en Agua Rica.
Algunos de los presentes, sin embargo, nos comentaron que el
intendente se lavó las manos ya que no ofreció garantía alguna en caso de que
la empresa deje de operar en Andalgalá, dejándolos librados a su suerte, el
ingresar al amplísimo sector de desocupados de esta ciudad.
Consideraron a esta actitud, como altamente perversa ya que
no son culpables del enfrentamiento que mantiene con la gobernadora Lucía
Corpacci, que excede los límites de la cordura y que está llevando al municipio
a la más absoluta decadencia.
De cualquier manera, los mineros aseguraron que "la pelearán
hasta el final”, pero ellos sin trabajo no se van a quedar por pueriles
caprichos del intendente, de Cativa, de Flores y de unos cuantos hippies que
"se nos están cagando de risa”.
En la mañana de hoy, esos mismos trabajadores más otros que
estarán de franco, tienen planeado dirigirse al Concejo Deliberante para
reclamar a los concejales, por tan absurda ordenanza, especialmente a los del
peronismo que, ante la comunidad ya perdieron toda credibilidad y
representatividad. Solamente esperan, que los ediles no se escondan, como hacen
siempre.