Esta preocupación surge al aprobarse la ordenanza
antiminera, aún sabiendo que ese instrumento no tiene legalidad, legitimidad ni
relevancia alguna, manifestó que "estoy
bastante preocupada al no saber qué va a pasar, tengo a mi mamá que trabaja en
la mina, y con sus años y su problema de salud neurológico que tiene, si se
cierra la mina no va a poder buscar otro trabajo”.
"No sé qué vamos hacer porque ella tiene su cobertura social
que le facilita hacer los estudios necesarios, sabemos que si se cierra, muchas familias se quedan
sin trabajo y en mi caso tendré que salir a trabajar yo”, expresó la joven que
está cursando sus estudios secundarios.
Jimena dijo también que el único sueldo que entra en su casa
es el de su mamá, y su hermana está a punto de recibirse. "Valoro lo que está
haciendo Agua Rica porque no está produciendo y está manteniendo a los empleados”, señaló, y mencionó que le duele tener
concejales que no se ponen a pensar en las familias damnificadas que habrá al
quedarse sin trabajo.
"No todos tenemos un pedazo de tierra para ir a cultivar, no
todos tenemos la posibilidad de conseguir otro empleo, lamentablemente muchos
van a tener que emigrar en busca de una mejor calidad de vida para su familia”,
apuntó.
Sobre todo expresó su molestia con el concejal Gustavo
Álvarez, "porque él, en una mateada, me dijo que el futuro de los jóvenes va a
cambiar, y si llega a cambiar va a ser para mal, porque voy a ser una joven más
que tendrá que ir a trabajar, es doloroso ver cómo los concejales no se ponen
en el lugar del otro, más allá de los temas ambientales, tendrían que ver qué
mejoras hay para Andalgalá y producir más trabajo, porque hoy no hay
posibilidad de encontrar otro empleo”.