Oscar Castillo, el senador radical por la provincia de
Catamarca, no está a gusto con el gobierno de Mauricio Macri, no por los
resultados de la gestión, sino por la participación que está teniendo, que es
bien pobre por así decirlo.
Son conocidos los desplantes que sufrió junto a su tropa
local, pero lo peor es que Castillo no integra el G25 del oficialismo nacional,
que se reunirá en el mes de marzo próximo, y donde si figuran los 8 dirigentes
radicales considerados los más importante del país. Entre esos 8 dirigentes
figuran Ernesto Sanz, Oscar Aguad, José Del Corral, Mario Negri, entre otros.
Tal vez por eso, en franca rebeldía porque lo único que
consiguió por su apoyo en el Senado a cuanta ley proponga la Casa Rosada es un
cargo de tercera o cuarta categoría para una hija, Castillo decidió apoyar un
candidato sui generis como Lousteau en Capital Federal; un candidato que ira en
lista contraria al PRO en las elecciones de octubre próximo.
Así lo informa Clarín, que Castillo estuvo en la sede
porteña de la UCR junto con otros dirigentes nacionales que se quedaron con la
ñata contra el vidrio en la gestión PRO, para respaldar el lanzamiento a
diputado de Lousteau en octubre, por una lista opuesta a la del macrismo en la
Ciudad de Buenos Aires, como lo hizo en 2015.
Según el gran diario argentino, "la respuesta de los
presentes, casi todos críticos de las relaciones que el partido mantiene con
Mauricio Macri, fue unánime: le dieron apoyo absoluto para que se largue cuanto
antes, aún a riesgo de tensar la cuerda dentro de la alianza gobernante”.
Habrá que esperar para ver las consecuencias provinciales de
semejante apoyo de Castillo a un candidato opositor a la Rosada.