"Con lo que cuestan esos containers podemos construir en
material los mismos metros cuadrados para las familias y dar una solución
definitiva”, dijo.
El funcionario, en declaraciones radiales, contó que cuando
se planteó la problemática desde Nación se ofreció este tipo de solución pero
aclararon que no tenían ningún contenedor para mandar en ese momento, sino que
debían enviar a construir.
"Desde el vamos ya tenemos ahí un indicador de que tampoco
esto nos iba a servir a nosotros para asistir a la emergencia que teníamos en
ese momento y que seguimos teniendo”, denunció.
Sáenz sostuvo que cada uno tiene un costo aproximado de unos
250 mil pesos a lo que debe sumarse el flete para su traslado a la provincia.
"Nosotros por esa misma plata estamos haciéndoles los mismos metros cuadrados
en construcción tradicional a esas familia”, subrayó.
El titular de la Vivienda volvió a remarcar que no existió
"un mínimo gesto” de voluntad política para contribuir a la resolución de la
crisis, a la emergencia habitacional planteada. "Porque si nos hubieran dicho
‘yo pongo 20 y ustedes pongan 20, y ya tenemos 40’, nosotros nos venimos acá
agradecidos de haber traído de Buenos Aires una respuesta favorable”, afirmó.
Por otra parte, expresó que desde todo punto de vista es
conveniente construirles a las familias afectadas viviendas dignas y que estén
en un todo de acuerdo con las normas constructivas vigentes en la provincia.
"Casi por la misma plata diría yo se puede dar una solución definitiva, a la
que después por supuesto podríamos ampliar, podríamos hacer otras
instalaciones, para que la gente, en función de la integración que tenga el
núcleo familiar, pueda vivir mejor aún todavía”, detalló.
Describió que el 70 por ciento de las viviendas podrán ser
construidas en el mismo lugar donde están actualmente, que por su calidad de
construcción precaria quedaron ya inservibles para la habitación de familias.
Mientras que el resto que fueron arrasadas o se encuentran en lugares
peligrosos -de acuerdo a los informes técnicos- serán relocalizadas hacia
terrenos más altos.
Y en ese orden adelantó que las viviendas comenzarán a ser
construirlas en los próximos días: "La Gobernadora nos pidió que creemos un
fondo de 50 millones de pesos con los recursos propios que tenemos aquí en la
Secretaría para comenzar a dar respuesta inmediata a las familias que se vieron
afectadas y que perdieron todo por la cuestión climática que nos azotó en estos
últimos días”, subrayó el titular de la Vivienda.
Finalmente Sáenz descartó el uso de containers porque es un
elemento de tipo descartable que si bien es una solución inmediata o urgente
para las familias, "paraliza la instrumentación de los mecanismos
administrativos para que los problemas se resuelvan definitivamente”. Pero
además agregó que tienen un proceso de reciclaje que no garantiza que esos
contenedores no trasmitan contaminaciones de alguna naturaleza a la gente que
vive ahí. "Tienen un alto costo de mantenimiento en el poco tiempo. Yo no los
recomiendo desde ningún punto de vista, ni técnicamente, ni económicamente, ni
socialmente, ni siquiera como paliativo de una crisis que (para Nación) no es
tan grande, porque para la Nación destinar para Catamarca 20 o 30 millones de
pesos no es nada”.
Precisamente en ese mismo sentido se refirió el arquitecto
Basilio Bomzuck quien consideró que no es conveniente la instalación de
containers porque necesitan un proceso de industrialización para ser habitados
al ser sumamente fríos en invierno y calientes en verano. Y sobre este punto
puso sus dudas de que realmente en este proceso de industrialización se cumpla
porque "vivimos en Argentina y nunca va a tener el mismo nivel de
confortabilidad que si se trabaja con otro sistema constructivo mixto”.
Viviendas en Bañado
En relación a los fondos para relocalizar a familias en
Bañado de Ovanta, el secretario de la Vivienda subrayó que la provincia recibió
19 millones de pesos hace unos años atrás pero "todos los informes posteriores
de los técnicos decían que era totalmente improcedente la relocalización de
casi 100 familias por la cuestión de la inundación”.
"Los técnicos nos aconsejaron que hagamos inversiones para
salvar no solo las 100 familias que se proponían relocalizar, sino al pueblo en
su conjunto que se veía también castigado por las inundaciones que se daban en
Bañado de Ovanta”, contó.
De esta manera, explicó, comenzaron a controlar la cuenca
que aportan al río de Bañado de Ovanta, con el dique de Las Tunas, se trabajó
en la canalización del lecho del río, se hicieron defensas en el cauce del río,
y actualmente se trabaja en la construcción del puente que está sobre la ruta
que une Bañado de Ovanta con Los Altos.
"Con esas tres obras, sumadas a un canal colector para que
recoja los excedentes de agua que pudieran precipitarse, y otras obras pequeñas
ya de carácter hidráulico en los mismos barrios afectados, que son el B° 36 y
37 viviendas de Bañado de Ovanta, estaríamos en condiciones de decir que no se
repetirán este tipo de fenómenos”, concluyó.