Gustavo Arribas, el titular de la AFI, deberá concurrir
mañana al Senado a hacer su descargo sobre la nueva denuncia del operador de
Odebrecht Leonardo Meirelles, quien dijo haberle pagado 850 mil dólares en coimas.
Por eso la comisión bicameral de control de organismos de
inteligencia, que integra el senador catamarqueño Oscar Castillo, se reunirá
hoy para definir cómo harán para protegerlo. Si es que lo van a hacer claro.
Hay dudas por la verdaderas intenciones de los radicales que
integran la Comisión, básicamente por la desconfianza que hay en su presidente,
Juan Carlos Marino, por su estrecha relación con Enrique "Coti"
Nosiglia.
La Comisión también es integrada por el radical catamarqueño
Oscar Castillo, otro integrante del grupo que controla el histórico operador
radical Enrique Coti Nosiglia. Recordemos que este sector del radicalismo,
descontento con lo que les toca del gobierno de Cambiemos, fogonean la
candidatura del ex embajador en EEUU Lousteau enfrentando los candidatos
elegidos por el propio Mauricio Macri.
La movida nosiglista es sospechada porque el senador Marino,
que preside la Comisión, llamó el viernes a todos los legisladores que la
integran para avisarles que aceptaba el pedido del kirchnerismo para recibir a
Arribas.
Casi como que la movida la inició el kirchnerismo. "Tengo
miedo que esto termine muy mal” dicen que advirtió una voz poderosa de la
presidencia provisoria del Senado.