"El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar …había soñado que atravesaba un bosque de higuerones …, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagadas de pájaros...”. Había muerto, como -apenas horas después de aquel sueño- lo determinaron los hermanos Pedro y Pablo Vicario, "obligados” a salir en defensa del honor de su hermana Ángela, mancillada en la pubertad, escribió el escritor colombiano Gabriel García Márquez en su laureada "Crónica…”.
De todos modos este caso no es ningún sueño, ni menos un suceso de realismo mágico creado por el genial "Gabo”; se trata de circunstancias increíblemente ciertas. Es que el juez Cerda citó a los apoderados del Frente para la Victoria (FPV), el Frente Cívico y Social (FCyS) y el Movimiento de Afirmación Popular (MAP), para mañana a las 11 hs., con el fin de informarles que es "materialmente imposible” llevar a cabo los comicios del próximo domingo, 4 de junio, en que los ciudadanos de Ancasti deberían elegir al sucesor de Antonio "el Gato” Córdoba, fallecido en fatídicas circunstancias.
Córdoba, había desaparecido el martes 28 de febrero mientras pescaba con un grupo de amigos en aguas del río Dulce de Santiago del Estero, y tres días después su cuerpo fue hallado sin vida, flotando y enganchado de unas ramas, a la altura del paraje "Los Rodríguez", distante unos 20 kilómetros del lugar en donde había caído al revoltoso cauce.
"En un pequeño y aislado pueblo en la costa del Caribe…”, perdón eso es de "Crónica…”, aunque bien podrían ser la primeras líneas del "culebrón” ancasteño de nuestros días, con que el genial escritor colombiano se habría hecho un "picnic”, dados los inimaginables dimes y diretes surgidos de la convocada elección para suceder al malogrado Jefe Comunal.
Apenas con cambiar el escenario por el más cercano y verdadero departamento Ancasti, alcanzaría para describir las disparatas anécdotas -en este caso todas verídicas, con excepción de los domicilios de los eventuales postulantes- derivadas del entreverado y maladado proceso electoral, que por estos días involucra a gran parte de la dirigencia política de la provincia y autoridades judiciales con los más variados niveles de responsabilidad.
Partiendo de la tragedia originaria, inmediatamente continuó una bochornosa pulseada política por la sucesión de Córdoba. Primero, el concejal del FCyS Rodolfo Santillán se autoproclamó intendente, en una sesión sin quórum por la ausencia del concejal del FPV Roberto Arroyo, y ni siquiera el resguardo del debido y respetuoso duelo.
Después de una pueblada, y ya con impresentables cruces mediáticos entre legisladores provinciales de las fuerzas políticas mayoritarias, debió intervenir el ministro de Gobierno, Gustavo Saadi, para acordar los términos de una sesión especial del CD ancasteño, que finalmente confirmó a Santiillán a cargo de la Intendencia.
Aparentemente encausada la situación, Santillán, sin la participación de los otros dos concejales y con el singular auxilio de una escribana de La Paz, resolvió convocar a elecciones para el 4 de julio de 2017, a los efectos de elegir al nuevo intendente.
La continuidad fue el inicio de un todavía más intrincado derrotero, que llevó las actuaciones al terreno judicial, donde primero el FPV impugnó el padrón dispuesto por el juez Cerda, que cerraba el cupo de electores al 31 de diciembre de 2016. Este sector también objetó la convocatoria.
Ya insinuadas- mientras todavía no habían sido formalizadas las candidaturas-, una vez consumadas éstas, se desató un festival cruzado de nuevas impugnaciones en contra de Nancy Córdoba (hija de Antonio) porque "no tiene” domicilio en Ancasti, por parte del FCyS y el resucitado MAP de Ramón Saadi, y en contra de Santillán porque registra "residencia en Icaño, La Paz”, según la presentación del FPV.
En medio de este carnaval de controversias, el Tribunal Electoral revocó el padrón dispuesto por Cerda, resolviendo que debía utilizarse el listado de electores suministrado por el Juzgado Federal, con fecha de corte al 25/04/17, que eventualmente abría las posibilidades a la postulación de Nancy.
Esta última medida fue apelada por el FCyS y el Tribunal Electoral la admitió, elevando el recurso de casación a la Corte de Justicia, para que se expida sobre su procedencia o no. Un nuevo y decisorio contratiempo porque a su resolución está atada, en parte, la suerte electoral de la hija de Córdoba.
A todo esto, las elecciones están a la vuelta de la esquina, para dentro de tres días hábiles y apenas cuatro corridos de la fecha señalada, lo que llevó al juez Cerda a insistir -como ya lo hiciera dos semanas atrás, cuando todavía no contaba con los materiales ni las impresoras para confeccionar los padrones- que es "imposible" llevar a cabo estos comicios.
Por los distintos recursos de apelación y casación en marcha, más los que puedan surgir tras las resoluciones que se esperan, Cerda, encerrado en su laberinto, decretaría mañana "la muerte” definitiva de esta elecciones.
Casi como el joven Juez Instructor de la "Crónica...” de García Márquez, que sospechaba que Santiago Nasar no había sido quien le quitó la virginidad a Ángela Vicario, pero igualmente dejó la causa sin resolver, Cerda mantendría inconcluso el proceso electoral que debe resolver la sucesión del "Gato” Córdoba en nuestro más cercano Ancasti.