Al parecer esto no sucedió en Ancasti, donde el intendente
interino, Rodolfo Santillán (FCyS-Cambiemos), otorgó una recomposición salarial
a los obreros y habría pasado a planta permanente de manera masiva a empleados,
allegados y simpatizantes del Frente Cívico y Social- Cambiemos que estarían estrechamente vinculados a la ex
intendenta Blanca Reyna y al ex senador Ricardo Boggio, quienes supieron escribir
las páginas más funestas y adversas que haya vivido el pueblo de Ancasti.
El intendente anunció el pase a planta permanente de
empleados que poseen contrato o contrato de servicio con una antigüedad mínima
de 10 años, que curiosamente, son todos aquellos contratados por la ex
intendenta Blanca Reyna, muchos de los cuales fueron contratados poco antes que
dejará el municipio en un mar de denuncias y prácticamente fundido.
Santillán también anuncio el incremento de la antigüedad en
un 90 por ciento a todos aquellos trabajadores que tengan más de 10 años de
antigüedad. No será mucha coincidencia, que con esta medida también beneficia a
casi la totalidad de los allegados al Frente Cívico y Social y que fueron
partícipes y hasta encubridores de la historia más nefasta para los
ancasteños.
Más allá de que el intendente del FCyS-Cambiemos intente dar
explicaciones mediaticas sobre las medidas tomadas, queda en evidencia que
busca el desequilibrio financiero e institucional (legado de Reyna y Boggio)
que no es el mejor recuerdo para los ancasteños, que en la gestión de Blanca
Reyna se vieron saqueados. A tal punto que la ex intendenta (que responde al
actual Senador Oscar Castillo del FCyS -
Cambiemos) está denunciada por administración fraudulenta e incumplimiento de
los deberes de funcionario público.
Sin lugar a dudas, la comunidad de Ancasti, azorada por las
medidas del intendente, que desde que se hizo cargo de la intendencia no sólo
se ocupo de perseguir y despedir a trabajadores y funcionarios, ahora premia a
empleados y militantes con el solo objetivo de cosechar votos para las
elecciones a intendente. "Las medidas que está tomando Santillan son las mismas
que tomó Blanca Reyna que dejó fundida la municipalidad. Solo se benefician
ellos y sus allegados” testifican algunos vecinos, quienes no ocultaron su
indignación ante la arbitrariedad con que se maneja el municipio.
Irresponsabilidad brutal que evidencia la complicidad entre
el intendente Santillán y el pasado nefasto del FCyS que fundió el municipio y
que dividió al pueblo de Ancasti.