Se trata de un monumento construido en 1988 en la
intersección de Av. 2 de Abril y Mercado, el que es blanco de constantes
agresiones por parte de vecinos con mentalidad predadora, y del abandono, tanto
de la municipalidad como de la mayoría de la dirigencia peronista de esta
ciudad para la cual la efigie de Evita parece no significar nada.
Además de la figura de la Abanderada de los Humildes, el
monumento cuenta con una serie de placas, alusivas, y en una de ellas, figuran
los nombre de las mujeres andalgalenses fundadoras de la Rama Femenina del
Partido Justicialista en el año 1946.
"Para nosotros tiene especial significación este monumento por una cuestión familiar, y porque
además, fue construido por nuestro padre para honra de la memoria de esta mujer
que le puso al Peronismo, ese factor
humano y solidario que debe tener todo
movimiento nacional”, dijo Vasco Bize, mientras pintaba revocaba y pintaba el
deteriorado pedestal.
"Nos pareció más importante la restauración, que la
convocatoria a un acto, porque mientras pintábamos, en nuestro interior había
una plegaria rogando por Evita y por todos los compañeros que se han olvidado
de ella”, terminó diciendo el dirigente.