Es inocultable la polarización de las expectativas, entre el
Frente Justicialista Para la Victoria y el FCyS-Cambiemos. En un lugar casi
intrascendente, se ubica el Partido Obrero que de por sí, tiene una modalidad
proselitista a los partidos mayoritarios.
Por parte del FJPV, se puede mencionar que se produjo una
interesante movilización de los cuadros dirigenciales, en función de la
atomización partidaria que generó al menos seis sectores internos,
identificados, no tanto por su nombre o número de lista, sino más bien por los
dirigentes que actúan por detrás de los candidatos.
En un orden aleatorio, podemos mencionar "el sector de
Perea” que propone como candidato a concejal a Leonardo Santillán, conducido
por el ex intendente José Perea; "el sector de la 13 de marzo”, que lleva como
candidato a Ezequiel Saracho y cuyos mentores son, Adán González y al subsecretario
de Minería, Martín Sarmiento; "el sector de La Polaco Bize”, que lleva como
candidato a Luis Oscar Ramírez, referenciado con Marcelo Rivera y conducido por
los hermanos Bize; "El sector de los empresarios”, el más pudiente que propone
a Sebastián Almada, referenciado con el ministro Rubén Dusso y los empresarios
Rubén Perea, Miguel Morales y Daniel Romero, entre varios más; "el sector de
Pocho Sáenz” que propone a Silvia Álvarez. Dicen que la Agrupación "La Martín
Fierro” también propone candidatos, aunque solamente parecen ser sólo rumores,
porque nada se escuchó de ella.
Por el lado del radicalismo, claramente se diferenciaron
–como nunca- dos sectores, uno de ellos es "el sector de Páez” que apoya a
Brizuela del Moral y lleva como candidato a la reelección a José Luis Olaz, y
el otro es el sector de Bustamante, referenciado con el cardiólogo Roberto
Gómez y que propone como candidato local al oftalmólogo Pablo Bustamante.
Lo llamativo de este partido es que su campaña está durando
solamente tres o cuatro días, ya que recién a comienzos de esta semana se
escuchó publicidad y difusión, lo que de hecho debe finalizar en el día de hoy
para dar comienzo a la veda electoral.
En este estado de situación, en Andalgalá se mencionan
muchas y dispares resultados de eventuales encuestas y sondeos de opinión para
predecir quiénes serán los ganadores, aunque ninguno de ellos es lo
suficientemente creíble como para prestarles atención porque, -y así lo asegura
la gente- lo único rescatable es la voz de la comunidad en su conjunto que se
la nota agobiada por el peso del descreimiento.
Muchos aseguran que la dádiva desmedida, y hasta grosera y
humillante, jugará en contra de los "dadivosos” porque los votantes han
madurado y pongan lo que pongan, al
menos en esta oportunidad, ya tienen definido su voto por aquellos que nunca
mintieron ni son fuleros, manteniendo una conducta pública, social y política
intachable y prístina.
Es dable mencionar que en gran medida, el descreimiento de
los votantes, se debe a la permanente ostentación de riqueza, a las
humillaciones y aprietes de los miserables becados, por parte de Páez y algunos
de sus funcionarios.
También la inconducta del presidente del PJ local, el
concejal Juan Guerrero, considerado como "funcional a Páez”. Al menos es lo que
diariamente se escucha en la calle.
Así están las cosas. Así se vivencian y evalúan, y así se
las describe. Solamente resta que se
pueda escuchar la voz de las urnas, para lo que habrá que esperar "la hora de
la verdad o tontera”, es decir, las 19.30 horas del domingo 13 de agosto de
2017.