La denuncia parte de los hijos de Juan Eladio Liquín,
empleado municipal que falleció el 1 de junio a causa de neumonía y
desnutrición. Un mes y medio después de su muerte, se produjo el deceso de su
esposa, también víctima de una enfermedad.
Cabe mencionar que Liquín era uno de los empleados
municipales cesanteados por el actual intendente Taritolay, y que hasta el
final de sus días esperó que el jefe comunal lo reincorpore a su trabajo, pese
a que existía una orden de la Corte de Justicia para que le sea devuelto su
puesto laboral.
Esta situación desencadenó que el empleado municipal, no
solo quedara sin trabajo y sin ingresos para sobrevivir, sino que además se
quedó sin obra social.
Ahora, los hijos del empleado fallecido, denunciaron el
pasado jueves al intendente Taritolay por la muerte de Liquín, ya que no acató
la orden de la Justicia de reincorporarlo a su trabajo, dejándolo sin sueldo y
sin obra social para poder afrontar los gastos de su enfermedad.
Juan Zavaleta, abogado de la familia Liquín, comentó que el
agente tenía 10 hijos y que el intendente podría ser acusado por los delitos de
incumplimiento de los deberes de funcionario público, abandono de persona y
hasta homicidio culposo.