No solo que recurren a cualquier hecho menor para tratar de
sacar algún rédito político, sino que ahora los inventan. En Andalgalá, el
intendente Alejandro Páez promocionó un piquete que ciertamente no tenía ningún
sentido.
Hay personajes omnipresentes cuando de ridículos se trata.
El intendente Páez, el senador Oscar Castillo y el diputado Luis Lobo Vergara
son tres abonados al grotesco que aporta invariablemente la oposición, que en
tiempos de campaña parecen potenciarse.
El martes, los tres, promocionaron un corte de ruta, un
piquete en el ingreso a la ciudad de Andalgalá, con clara intencionalidad
política, generando zozobra en la población, que a pesar del apocalipsis anunciado
por Facebook no se sumó como se pretendía. Los piqueteros no llegaban a 30.
Ese día, la empresa Aggreko, propietaria de equipos de
generación de energía instalados en el predio de TRANSNOA S.A., comenzó a
retirar los equipos porque su contrato con la Secretaria de Energía de Nación
finalizó.
En su reemplazo para la instalación de los equipos de
generación, Nación contrató a la empresa SECCO, que ese mismo día martes ya
tenía en Andalgalá los equipos que reemplazarían a los de Aggreko.
Como si se tratara de un operativo de campaña se promovió un
corte de ruta para impedir que los camiones con los equipos de Aggreko se
fueran de Andalgalá, corte de ruta que al mismo tiempo impedía el ingreso de
los camiones con los equipos de la empresa SECCO.
Simulando la preocupación de un estadista, asesorado por
"amigos” (así lo manifestó en una entrevista radical), Páez recurrió a la
Justicia provincial, logrando que Martha Nieva, fiscal de la Segunda
Circunscripción Judicial, prohibiera que los equipos de Aggreko se fueran de Andalgalá.
Paralelamente, Páez dijo que buscó contactarse con
funcionarios del gobierno provincial para tratar de lograr una "garantía” de
que Andalgalá no se quedaría sin equipos de generación de energía de
emergencia, para satisfacer la demanda en caso de una salida de servicio de la
línea que viene de Villa Quinteros, en Tucumán.
Según declaró en radios locales, Páez intentó comunicarse
con los ministros Rubén Dusso, Guillermo
Dalla Lasta y hasta con la gobernadora Lucia Corpacci. Vale aclarar que si la
preocupación de Páez fuera legítima, tendría que haberse comunicado con la
Secretaria de Energía de la Nación, que son quienes dispusieron la instalación
de los equipos en Andalgalá en su momento y ahora esa misma Secretaria de
Nación dispuso el cambio de empresas.
Páez lo sabe, sus "amigos” también, pero en el marco de la
campaña que calculan perdida buscaban generar la indignación de los andalgalenses con funcionarios provinciales.
En el operativo, Páez y sus "amigos” contaron con la
complicidad de periodistas militantes que, por ejemplo, ayer miércoles a
primera hora en Radio Valle Viejo, alertaban por la pueblada en Andalgalá.
Finalmente, ayer mismo, los andalgalenses pudieron constatar
que los equipos de la empresa SECCO, que reemplazarían a los de Aggreko,
estaban en la entrada de Andalgalá, sin poder ser instalados por el corte de
ruta promocionado por Páez, avalado por la Justicia radical.
A media mañana el ridículo era enorme: el intendente, la
fiscal y los periodistas al borde de un ataque de nervios porque el operativo
les salió mal, los equipos de generación de SECCO estaban listos para
instalarse, solo faltaba que ellos, los supuestos preocupados por Andalgalá, lo
permitieran.
Como para ponerle un moño al ridículo, Páez y concejales
municipales firmaron un acta confirmando que los equipos de generación de SECCO
estaban siendo instalados.
¡¡¡¡¡Increíble!!!!!