El encuentro se dio a efectos de generar una suerte de
reencuentro luego de las diferencias gestadas durante la campaña de las PASO.
Participó la mayoría de las líneas internas en procura de
aunar criterios de acción con miras a la
elección del 22 de octubre próximo, y definir cuestiones como cuál será la
actitud de la dirigencia frente a los nuevos ganadores de las primarias,
quienes, a través de las redes, manifestaron sus deseos de la prescindencia de
la dirigencia tradicional en este proceso.
Se trató de definir, además, cuál será el aporte de cada
sector y cuál el rol de cada dirigente en esta nueva contienda, considerando
que la sumatoria de los sufragios de cada uno, supera ampliamente los votos
obtenidos por el sector del intendente Páez, quien es en realidad, no ya un
adversario, sino el enemigo a derrotar en octubre.
Coincidieron los dirigentes, que todos son pequeños
engranajes sistémicos, en un gran proyecto popular conducido por Lucía
Corpacci, todos necesarios pero no imprescindibles, mucho menos cuando se
transitarán los mismos caminos hacia la recuperación del municipio de Andalgalá
en el 2019, dejando atrás ocho años de despotismo, despilfarro y perversa
demagogia orquestada por el triunvirato gobernante en esta benemérita ciudad de
Andalgalá.
Los próximos movimientos de esta autoconvocatoria, serán
orientados a ir definiendo actividades propias de la campaña, luego de
determinar a los responsables de cada una de ellas.
Como en los viejos tiempos, los muchachos salieron de la
histórica sede peronista, entonando la Marcha Peronista, ya cerca de la
medianoche, todos hermanado por el reencuentro y por la coincidencia en los
objetivos.
Solamente resta una reunión más con el operador enviado por
la propia Gobernadora, para cerrar acuerdos y acompañamientos.
Sin foto, pero el primer paso ya está dado, y toda Andalgalá
lo sabe.