Adriana Díaz, presidente del PI, en Pozo de Vargas

La presidente del PI (Partido intransigente), Lic. Adriana Díaz, visitó recientemente el sitio de la memoria “Pozo de Vargas”, en Tucumán, de donde fueron recuperados más de 120 cuerpos de argentinos desaparecidos durante la dictadura militar.
lunes, 18 de septiembre de 2017 09:30
lunes, 18 de septiembre de 2017 09:30

"Imaginemos un edificio de 10 pisos. Ahora imaginémoslo enterrado. Y por último imaginémoslo lleno de cuerpos arrojados en su interior. Eso es Pozo de Vargas”, describió conmovida Díaz, quien también es candidata a diputada principal por el FJPV, acerca de su recorrida por el marcado sitio de la represión genocida.

Después comentó que "desde el año 2002 se viene trabajando en el lugar, por trascendidos, rumores, casi leyendas de que en ese pozo de agua, construido por los ingleses para alimentar a las primeras locomotoras a vapor, tiraban gente”; añadiendo que "el paisaje ha cambiado muchísimo desde que comenzaron los trabajos; hoy la zona que en aquellos años era una zona agrícola (mayormente plantaciones de limones), hoy está totalmente urbanizada·.

La titular nacional del PI apuntó que en su recorrida por el lugar "nos acompañó Gloria Colaneri, jefa de peritos del sitio, que nos mostró los trabajos que vienen realizando y el pozo mismo, del que llevan recuperados fragmentos de más de 100 cuerpos de personas arrojadas desde los años del Operativo Independencia hasta los fines de la Dictadura”.

"Ha sido un largo trayecto”, le contó Colaneri a Díaz, ya que "estuvimos muchos años en que no obteníamos resultados en las excavaciones en el pozo, tantos que todo el proyecto estuvo a punto de caerse. Finalmente el pozo comenzó a hablar, a contarnos en horror de muertes ocurridos aquí".

La perito del lugar precisó que "treinta ocho metros son los que se llevan cavados hasta este momento, y casi 120 personas identificadas”, advirtiendo que "aún quedan muchos perfiles sin identificar. Nos está faltando una campaña para recopilar adn de familias con desaparecidos para poder comparar con los datos investigados”.

"También nos falta tiempo y obviamente recursos”, enfatizó Colaneri, puntualizando que "hay un equipo de trabajo permanente de más de 9 personas en el sitio, con una infraestructura de servicios y de mantenimiento de los equipos e insumos, entre los cuales están las bombas extractoras que tienen que drenar el agua del pozo para poder trabajar, el ascensor o montacargas para subir lo que vamos extrayendo del pozo, iluminación entre los principales", relató la guía/perito.

Tocada por la emotividad del momento, Díaz expresó que "me conmovió saber la cantidad de personas que eran hijos, hermanos, parejas y/o padres de una familia encontrados enterrados, tirados en este pozo. Personas de las que hay pruebas que fueron torturados antes de arrojarlos allí; personas que fueron ejecutadas antes de ser arrojadas, y hasta otras que fueron tiradas aun con vida”, remarcó.