El ahora ex becado de Páez manifestó públicamente que fue
despedido injustamente de su lugar de trabajo en el marco de una campaña
persecutoria.
Aseguró que "fue porque supuestamente distribuía
medicamentos de Acción Social, área donde me desempeñaba, para favorecer
políticamente a Sebastián Almada, y es una gran mentira; lo interpreté como una
clara maniobra para difamarme y perseguirme, vulnerando todos mis derechos, y
lo que me sorprende también es que jamás quiso dar la cara para aclarar la
situación".
Cuando se le preguntó si la beca de 1800 pesos representaba
su único ingreso, el joven padre de familia respondió que "con ese dinero
le daba de comer a mis hijos porque no tengo otro empleo, más allá de algunas
changas que pudiera hacer”.
"Toda mi familia depende exclusivamente de mí, algo que el
intendente sabía y no le importó; siempre cumplí con creces mi función y me
echó de la peor manera, cuando es de conocimiento general que otros becados ni
siquiera van a cumplir el horario, incluso hijos de funcionarios, y son
protegidos".
Las manifestaciones de Carrazco no hacen más que mostrar a
las claras, el perverso clima que se vive en la Municipalidad de Andalgalá, donde
reina un émulo del legendario Nerón, que en su paranoia permanente no trepidó
en incendiar la Roma inmortal con tal de acusar a los cristianos del primer
siglo.
Naturalmente, así le fue...y así se espera que le vaya.