Si bien es cierto que los diversos sectores que han
participado en las PASO de agosto se reunieron para dialogar y encontrar los
puntos de coincidencia y las eventuales diferencias, a esta altura de los
tiempos, los dirigentes han tomado conciencia de que definitivamente deberán
esperar.
Los sectores del peronismo deben encolumnarse detrás de
Sebastián Almada, quien fue el ganador en las PASO. Justamente, el ganador en
las internas, es cuestionado por los demás sectores ya que ha manifestado que
no necesita a nadie y que, con lo que es y lo que tiene, le basta para derrotar
al titánico esquema del intendente Páez.
Desde los otros sectores peronistas, sostienen que de
ninguna manera es así, y que solamente con la monolítica unidad del peronismo
se podría lograr un triunfo que sirva para construir en el 2019.
En ese entendimiento, son muchos los dirigentes que sienten
marcado resquemor en apoyar al joven, lo que sin dudas afectaría el caudal de
votos en las demás categorías como a diputados nacionales y provinciales, con
todo lo que ello significa a nivel de conteo provincial.
Se espera avanzar en los próximos encuentros, aunque desde
el sector ganador de las PASO, han sido muy escasas las señales de vocación de
diálogo y consenso de cara a la unidad para octubre, hasta se diría –según el
criterio de los que más conocen el paño- se estaría notando poco interés de
unidad.
En las próximas horas, podría haber alguna manifestación con
respecto a esta situación que, en términos políticos, no da para más.