Pero la falta de precisiones habilitó especulaciones de todo tipo y comentarios la semana pasada, que se retroalimentaron por declaraciones de los principales exponentes del oficialismo.
Junto a la posibilidad de que las elecciones provinciales se realicen en el mes marzo próximo, en diversos medios de comunicación prácticamente se dio por cerrado el pase del intendente Raúl Jalil al FCS, donde encabezaría la formula gubernamental el año próximo, candidatura que obtendría con el regenteo del castillismo radical.
Como un aval a todo lo que se dijo especulativamente en los medios, el propio Raúl Jalil salió a decir que no está preparado para ser vicegobernador, dichos que se entendieron como un rechazo a la posibilidad de acompañar en la formula a Lucía Corpacci, posibilidad que pareció lanzada por todo el panoficialismo que pinto todas las paredes de la ciudad.
Oficialmente no hay ninguna precisión sobre que las elecciones provinciales se concreten en el mes de marzo próximo, como tampoco sobre la tercera candidatura consecutiva de Corpacci. Pero esa falta de definiciones habilitó la especulación sobre el futuro de Jalil.
Ahí es cuando se disparan las especulaciones sobre las posibilidades concretas de Jalil de obtener la gobernación, siendo candidato por el FCS.
En diferentes conversaciones del fin de semana circuló el rumor de que Jalil, en un encuentro con jóvenes peronistas, habría asegurado que efectivamente él iría como candidato por el FCS. Que el FCS tiene 70 mil votos de base, que sumados a los votos que podría aportar su figura alcanzarían para ganarle la elección al FPV.
Cuántos votos puede llevarse Raúl Jalil desde el peronismo al FCS, no es fácil de mensurar, aunque efectivamente habrá votos de ciudadanos de la Capital que votan a Jalil sin importarles la fuerza política que lo presente.
Pero la mayoría de los votos por los Jalil llegó a la intendencia son votos peronistas y esos votos no lo seguirán. Jalil puede creer que se puede llevar el plato, con solo sacar los pies de él, pero eso no es matemático.
En el año 2011, Raúl Jalil ganaba la intendencia capitalina con 32.673 (47%), contra los 31.027 (44,6%) que había obtenido Luis Fadel del FCS. En 2015, Jalil bajó la diferencia a apenas 400 votos sobre el candidato a intendente radical. O sea que podría decirse que numéricamente, a pesar de su gestión, su figura está en baja.
En cambio su virtual opositora, que sería Lucia Corpacci, sacó más votos en 2015 que en 2011, y no solo eso. Llegado el caso, la Capital sería un escenario con final abierto, que hasta podría favorecer al FCS y al jalilismo, pero obligaría a esperar el resultado del interior provincial para saber quien ganaría la gobernación.
En esa especulación, los antecedentes no son buenos para Jalil y su porfía, porque en el 2015, la última elección formal, Corpacci se impuso con claridad en todos los departamentos de la provincia, aunque en algunas de las 36 intendencias ganaban los candidatos del FCS.
A favor de Corpacci hay que decir que en esa elección, el corte de boletas fue muy notorio a su favor, abriendo un espacio para el análisis sobre la situación política de intendentes y legisladores que lo padecieron.
En esa oportunidad, el FPV consiguió victorias muy significativas, como la de Roxana Paulón en Fiambalá, que quebró 30 años de hegemonía del radicalismo en el distrito a través de Amado David Quintar; o como Sebastián Nóblega ganó en Tinogasta, todo el departamento será peronista.
No le fue bien al FPV en departamentos como Valle Viejo, donde Natalia Soria cayó ante Gustavo Roque Jalile, o Belén, donde Arnoldo Ávila fracasó en su intento de ser reelecto y resignaba el puesto a manos del ex intendente Daniel "Telchi" Ríos.
Otro traspié sorpresivo del FV se dio en Recreo, donde el esquema de Daniel Polti perdió.
Pero son detalles menores. En aquella elección Corpacci salió muy fortalecida, con su sector unido y, muy importante, Raúl Jalil gano la Capital, pero solo por 400 votos.