Sergio se presentó con su habitual ropa de trabajo reclamando que se cumpla con el compromiso realizado desde el Ejecutivo Municipal en brindarle un puesto de trabajo.
Tibiamente, el presidente del cuerpo, José Luis Cativa, tomó el guante y dijo que iba a realizar las gestiones para tratar de cubrir esa necesidad.
La presencia del trabajador en la casa legislativa no es casualidad. Desde hace varios meses dejó de ser la usina generadora de ideas, de un Andalgalá con horizonte de progreso, de proyectos para convertirse en un lugar donde el asistencialismo por parte de algunos concejales oficialistas –con intención de postularse como intendentes- está al orden del día.
Decenas de mujeres con sus niños transitan a diario los pasillos en búsqueda de soluciones que las debería dar el Ejecutivo Municipal o sus diferentes áreas.
Fuente: Fm La Perla Andalgalá