El documento
“Inconcebiblemente el Gobierno Nacional del presidente Mauricio Macri sigue sin dar señales de cambiar el rumbo económico y, lo que es peor, se empeña en profundizar el ajuste y los recortes que afectan directa y brutalmente a los más humildes y desposeídos.
“A los repetidos mensajes presidenciales, pidiendo ‘tiempo’ y ‘paciencia’ al angustiado pueblo argentino, se sumó en estos días la increíble y desafortunada frase del presidente provisorio del Senado, Federico Pinedo, del mismo partido ‘macrista’, afirmando que “sin el FMI (Fondo Monetario Internacional), estaríamos muertos”.
“Evidentemente, Macri y todos sus funcionarios y legisladores pretenden ocultar lo verdaderamente indisimulable. Lo que lapidaria y cruelmente están exhibiendo las encuestas oficiales del INDEC sobre la pobreza, que ya afecta el 27,3% de los argentinos; que traducido en personas, no solo en meros números estadísticos, son 12 millones de compatriotas pobres, más otros 2 millones en estado de indigencia. Desesperanza, miseria y, en algunos casos, más fatales destinos que descalifican del desconsiderado augurio de Pinedo.
“La realidad que vivimos, y padecemos, los argentino y los catamarqueños, no es la de la ‘tormenta pasajera’ de Macri, ni la de la falseada ‘esperanza’ de Pinedo; son los despidos en las fábricas de nuestra provincia ‘por la falta de ventas y los elevados costos, en particular de los servicios, como la electricidad y el gas, y el precio de los combustibles’, como argumentan los empresarios.
“Es la baja en picada de las producciones fabriles y rurales, que aquí empezaron con la industria textil (Alpargatas), pero ya se trasladaron al sector metalífero (Longvie) y a las explotaciones agropecuarias. Se pierden empleos en todos los ámbitos, sin excepción.
“Y no hay que echarle la culpa a los factores externos, por lo que pasa entre EE.UU. y China, o lo que ocurre en Brasil o Turquía. Es por el ominoso acuerdo con el FMI que ‘bendicen’ Macri y Pinedo, que dolarizó la economía y disparó la inflación a porcentajes siderales, que aún los ‘privilegiados’ argentinos que tienen trabajo tampoco pueden absorber con sus desactualizados salarios.
“En ese contexto, los empresarios y productores no pueden acceder al crédito, porque las tasas se han desbordado a niveles inaccesibles, a causa del perverso juego de las Lebac (Letras del Banco Central) y las Leliq (Letras de Liquidez), en su puja con el dólar, inventado por los “timberos” CEOs del “macrismo”.
“Un supermercadista local admitió (en declaraciones radiales, luego publicadas en los diarios de Catamarca) que “cada vez tenemos menos ventas”, remarcando que ‘la actividad comercial está muy resentida’ y que ‘los comercios más pequeños no pueden aguantar la crisis’, lo que ‘se percibe en un montón de negocios cerrados, negocios tradicionales que hoy no pueden aguantar la crisis’.
“Y un delegado obrero de una de las tantas fábricas afectadas, expresó que “no vemos ningún panorama alentador”, porque los empresarios les aseguran que “nos están sobrando 10 días (por mes) de mano de obra”, lo que puede traducirse en más suspensiones y despidos.
“Esta es la realidad de la Catamarca y de la Argentina, donde el único negocio rentable y previsible es la especulación financiera, donde las variables económicas están absolutamente fuera de control, con el correlato de la literal y palpable destrucción del tejido productivo y su primera consecuencia con los efectos de la desocupación, el hambre y la miseria para millones de argentinos”.
Agrupación Azul y Blanca de la CGT Catamarca