Estos datos acerca de las expectativas electorales de la oposición catamarqueña aparecieron hoy en el diario La Nación, y según el periodista Jaime Rosemberg, son materia de análisis “en los despachos más importantes de la casa Rosada –sobre todo el del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio-“, donde “se repasan una y otra vez las fechas del calendario electoral 2019, que está lleno de desafíos provinciales y que culminará con las elecciones presidenciales de octubre”.
Puntualmente sobre Catamarca, el informe señala que “con fecha de elecciones aún por definir, avanza la candidatura a gobernador del médico Rubén Manzi, viejo militante del ARI de Elisa Carrió”.
Pero a renglón seguido, advierte que “de todos modos, el radicalismo podría presentar un candidato y también podrían sumarse algún peronista como Dalmacio Mera, afirman fuentes del oficialismo, para intentar derrotar al PJ, que gobierna la provincia, hoy al mando de Lucía Corpacci”.
La primera novedad –surgida de una redacción porteña- es la variante del actual senador nacional Mera Figueroa en lugar del intendente Raúl Jalil (hasta hace un mes, “hombre puesto del macrismo”), como la “pata” peronista de los armados típicamente “castillistas” desde el nacimiento del Frente Cívico por estos lares.
En la nota no definen el rol electoral que cabría al primo del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, a quien por acá se lo vio muy activo junto al rector de la UNCa., Flavio Fama, y el intendente de Belén, Daniel Ríos, ambos radicales, gestionando “fondos y mobiliario para una delegación universitaria en aquella ciudad catamarqueña”; un proyecto activado en franca oposición y a partir de la propuesta de creación de una casa de altos estudios propia, como la Universidad del Oeste, impulsada por la senadora Inés Blas de Zamora.
Ya desde ahí se mencionan “acuerdos” de Mera con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, (Parlamentario 14/Dic. 2018), en principio por la sede “belicha” de la UNCa., ahora ampliados al ámbito político, según La Nación.
Sin que lo mencione el colega Rosemeberg, la aparición de Mera en las marquesinas “macristas” se da luego de la silenciosa retirada y retorno “jalilista” a las filas de la “amiga Lucía”, y también después de la frustrada seducción a los “cisnes negros” de Walter D’Agostini y Antonio Prevedello, que conspicuos voceros “radi/macristas” habían hecho trascender. Al parecer –al menos por ahora- los corredores esperan seguir compitiendo en los serpenteantes caminos del rally, bien lejos de las más impredecibles y sinuosas arenas de la política.
Como se podrá apreciar, apenas datos sueltos de un recorrido proselitista, que a partir de mañana comenzará a transitar sus definitivos pasos. Ya llega el 2019 y las elecciones –en cualquier fecha que sean- están a la vuelta de la esquina.