Los divertidos alborotos de la última convención radical ocultaron por completo el lanzamiento de Luis Lobo Vergara que según parece eligió recalar en el Congreso Nacional; evidentemente dió dar por finalizado el ciclo provincial a su carrera política y proyecta lucirse también a nivel nacional.
Como los tiempos cambiaron y el radicalismo provincial dejo atrás definitivamente los requisitos de la decencia y la honestidad para sus candidatos, el diputado Lobo Vergara cree que no debe repetir el camino de otros radicales castillistas que se eternizan en las bancas provinciales, ocupando espacios que bien pueden ocuparlas jóvenes militantes en ascendente carrera política.
Parece que cree que él bien puede convertirse en diputado nacional; así lo anunció mediante pintadas callejeras que sorprendieron a más de uno, sobre todo a los radicales.
Pobres los radicales catamarqueños que por estos días no tienen un segundo de paz y a ese estado de soponcio permanente viene a sumarse esta candidatura de su mismísimo presidente provincial, que hizo un gran aporte a la debacle de la fuerza que le gustaba presumir de las conductas honorables de hombres como Illia o Alfonsín.
Como se recordara, Lobo Vergara viene ocupando importantes cargos durante los últimos 20 años, sin que trascendiera a no ser por escándalos varios: fue presidente del ENRE, en la peor época de los servicios públicos y nunca se supo de algún cuestionamiento suyo. Al ser electo diputado provincial pretendió reservarse el puestito en el ENRE, pero le dijeron que no hasta sus propios correligionarios. Y lo último y más grave, a pesar der presidente del Comité Provincial de la UCR fue acusado directamente de cobrar intereses usurarios a humildes ciudadanos para una conocida financiera y de beneficiarse con triangulaciones inmobiliarias con intendencias radicales, acusaciones que hasta la fecha nunca aclaró.