El encuentro convocó a numerosos afiliados y simpatizantes, quienes junto a autoridades partidarias, funcionarios y legisladores del PJ local, se dieron cita en la sede de Av. Güemes 560, cuyo salón principal cambio su habitual escenografía por un bullanguero formato de tertulia, donde circulaban los café y los mates, en animadas charlas de mesa en mesa.
Entre otros, asistieron la secretaria general de la Rama Femenina, Ana Castro; los diputados provinciales Cecilia Guerrero, Mónica Zalazar, Marcelo Murúa y Augusto Barros, el diputado del Parlasur Damián Brizuela; y los secretarios General de la Gobernación y de Desarrollo y Participación Ciudadana Edgardo Macedo y Hernán Colombo, respectivamente.
La evocación de los sucesos en torno al criminal y sangriento golpe militar del ’76 se abrió con un video, cuyas imágenes recorrieron la asunción de las autoridades del llamado “proceso”: el general Jorge Rafael Videla, el almirante Eduardo Emilio Massera y el brigadier Orlando Ramón Agosti, transitando luego la dolorosa lucha de las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo en busca de sus hijos y nietos detenidos y/o desaparecidos ,hasta las condena a reclusión perpetua de los citados dictadores y otros represores, hallados responsables del delito de “terrorismo de Estado” en el histórico “Juicio a las Juntas”.
El film continuó mostrando el memorable retiro de los cuadros de Videla y del general Roberto Bignone, ex presidentes de facto y antiguos directores del Colegio Militar, ordenado en 2004 por el ex presidente Néstor Kirchner, la apertura de los juicios de lesa humanidad declarando imprescriptibles los “crímenes cometidos desde el poder”, incluyendo las audiencias que a partir de 2012 permitieron el juzgamiento y condena de los represores que actuaron en Catamarca.
Seguidamente tuvo lugar la exposición de la militante por los derechos humanos, Emperatriz “Monena” Márquez, quien recordó sus “diez años como presa política, aún desde antes del golpe, porque había un gobierna peronista debilitado, alejado de los principios partidarios, que dio paso a la irrupción de los militares y a la más feroz represión de la que tenga memoria la Argentina”.
En esa línea, Márquez advirtió que “las mismas motivaciones con la aplicación de políticas neoliberales en favor de los grupos concentrados de poder, y en contra de los más humildes, tiene hoy el gobierno nacional (del presidente Mauricio) Macri”, llamando a “trabajar todos unidos, con los partidos progresistas y los movimientos sociales, para reinstalar un gobierno de bienestar popular, de inclusión y diversidad social para la mayoría de los argentinos”.
Después habló el director de Derechos Humanos de la Provincia, Hernán Velardez Vaca, quien recordó que “estos actos de repudio en contra de aquella dictadura militar y los genocidas que la encabezaron, tanto a nivel nacional como provincial, estuvieron silenciados y ocultos por muchos años en Catamarca, y recién se los visualizó y comenzó a exponer como la historia que no debemos repetir a partir del gobierno de la actual gobernadora, la compañera Lucía Corpacci”.
Velardez Vaca llamó “a los peronistas a acompañar cada vez con mayor empeño a los militantes de las organizaciones de derechos humanos, como de familiares y amigos de detenidos/desparecidos de Catamarca, porque fueron ellos los que nos mantuvieron viva la memoria sobre aquella etapa de horror, con sus reclamo inclaudicables por verdad y justicia acerca del destino sus seres queridos”.
El funcionario enfatizó que “con la lucha de esas entidades, en Catamarca se pudieron señalar como sitios de la memoria, el escenario donde tuvo lugar la masacre de Capilla del Rosario, en Fray Mamerto Esquiú; o la esquina de aquí cerca nomás, en Av. Güemes y Rivadavia, donde secuestraron a Francisco Gregorio Ponce, y en esta semana la Comisaría 1ra. de esta Capital (Chacabuco y Tucumán), que funcionó como centro de detenciones clandestinas”, concluyendo que “esa tarea, sin desmayos, fue la que permitió determinar que Catamarca sufrió la desaparición de 35 comprovincianos, y que esta provincia no fue ‘una isla’ como afirmaba Arnoldo Castillo, quien fuera el gobernador civil que representó a aquella dictadura militar entre nosotros”.
La idea del “Café Compañero”, lanzada con este acto de evocación y repudio al golpe militar de 1976, tendrá continuidad dos veces al mes, siempre en la sede partidaria de Av. Güemes, con el objetivo de “abordar desde la militancia justicialista las distintas temáticas que hacen al PJ como a la provincia en su conjunto”, comentaron los entusiasmados dirigentes de la Agrupación “General Perón”, indisimuladamente contentos con la apertura de esta singular convocatoria.