Sean en marzo u octubre, la actual gobernadora Lucía Corpacci retendría la conducción provincial con más del 50 por ciento de los votos, superando por casi 20 puntos a su eventual escolta.
Estos datos surgieron de la última medición del Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales (IOPPS), en diciembre último, y que indican que la gobernadora Lucía Corpacci encabeza las proyecciones para 2019 con una intención de voto de 39 por ciento, seguida por Raúl Jalil con 21%, Brizuela del Moral con 4%, Rubén Manzi con 2%, Dalmacio Mera con 2% y Luis Barrionuevo con 1%.
Corpacci se impondría, además, en una provincia en la que el 52 por ciento de los encuestados asegura que “nunca votaría” a un candidato elegido por Macri. Un muy alto porcentaje que se completa con otro 15 por ciento que igualmente “preferiría no votar” al dirigente que tenga el visto bueno del Presidente.
Esos sombríos vaticinios, se complementan con el dato en igual sentido de que “siete de cada diez catamarqueños no votaría a Macri en las elecciones” venideras, por si las elecciones locales fueran en octubre, como también auscultó el IOPPS.
Estos lapidarios números para el FCyS/Cambiemos, recabados hasta el 18 de diciembre último, en base a una muestra 1.178 habitantes de la provincia, habrían determinado algunas definiciones en la oposición, particularmente en el ala radical que controla el omnipresente senador nacional Oscar Castillo.
Permanente armador en las sombras, pero de fluidos contactos con la Casa Rosada, en especial con el Jefe de Gabinete, Marcos Peña - “un amigo” suele decir-; Castillo ya habría acordado que el Dr. Rubén Manzi sea el próximo candidato a gobernador del sector, con lo cual le quedaría el “campo orégano” para el armado de las listas a senadores, diputados y, así el resto de las postulaciones. Y hasta le daría un argumento al presidente Mauricio Macri para conformar a la siempre díscola Elisa “Lilita” Carrió, para decirle “…y también te doy el gobernador de Catamarca”, por la pertenencia de Manzi a la Coalición Cívica.
Zanjada la definición de la “changa muerta” que será la principal candidatura provincial, Oscar quedará casi con “carta blanca” para influir en la conformación de la lista de diputados provinciales del FCyS/Cambiemos, donde podrá cumplirle el sueño dorado a su hija María Lila '"Petu" Castillo.
Aquel que esbozó cuando dejó la Dirección Nacional de Juventud, cargo al que había llegado de la mano… de quién?...síííí…acertó…, de Marcos Peña, y al despedirse afirmó que “vuelvo a mi terruño con un compromiso social y político renovado, con mucha fuerza”, aseverando que “en Catamarca es donde más me gusta trabajar y estar”, convencida de dar inicio “a una nueva etapa, con nuevos desafíos, en lo personal, laboral y político, totalmente entusiasmada", ya vaticinaba la hija de Oscar.
De allí que por estos días se observe como más que justificado el “entusiasmo” de la “Petu”.