Por lo tanto, para Bertorello, las declaraciones de Capdevilla al decir que “no tiene nada que ver” con el estado actual del Estadio, “se enmarcan en una conducta de defensa de los intereses de la empresa”.
“Revisé los antecedente, me reuní con los abogados y efectivamente el ingeniero Capdevilla era el representante técnico de la empresa y como tal, como encargado de que se cumplan los pliegos, se cumplan los plazos, se cumplan las obligaciones contractuales, y fundamentalmente que se cumplan con las normas del buen arte de construir, el que menos puede negar participación, el que menos puede negar que conoce que esto no es una falla de mantenimiento es justamente el ingeniero Fernando Capdevilla”, afirmó el Fiscal de Estado en declaraciones a Radio Valle Viejo.
Sensación de estafa
Por otro lado, y en referencia al paso del tiempo sin que la situación o el arreglo del Estadio se resuelva, Bertorello opinó que más allá de una sensación de frustración en la ciudadanía al ver que otras provincias realizan eventos en sus estructuras deportivas, “el catamarqueño siente bronca, siente que lo estafaron. La sensación es de estafa, porque tenemos un Estadio que podría estar funcionando”.
Por último, mencionó que “los pasos que siguen ahora son, o la empresa hace una oferta por sí o por terceros de reconstruir todo aquello que esté dañado y entregarnos un Estadio que tenga la seguridad necesaria para que vayan todos, o si no, nosotros tenemos las herramientas necesarias como para que la empresa vaya a la quiebra y luego perseguir judicialmente tanto al dueño como al representante técnico por mala praxis”.