En estos días, Miguel Gutiérrez, joven dirigente andalgalense, comenzó a cumplir una propuesta que había puesto de manifiesto en sus comienzos de la campaña: traer máquinas de su propiedad para realizar trabajos en las instituciones, como así también a productores y a ciudadanos que requieran de sus servicios.
“No voy a esperar a ser intendente de Andalgalá para ayudar y colaborar con la gente, lo haré desde ahora para que la gente vea que no son promesas de campañas, sino que son realidades las que voy a empezar a concretar”, manifestó Gutiérrez.
En este sentido, el dirigente peronista apuntó a que “empezamos en el Club Progreso de Huachaschi, ya hicimos el desmonte de cuatro hectáreas para el productor Adán Allende y así seguiremos hasta solucionar las necesidades que el actual intendente no las quiso hacer, ya que los vecinos me manifestaron que estas cosas las vienen pidiendo desde hace mucho y Páez nunca hizo nada”.
De esta manera, Gutiérrez se perfila como uno de los preferidos de cara a las próximas elecciones, ya que sigue sumando adeptos a sus filas de una manera poco común, a través de reuniones barriales con los vecinos que lo convocan, muchos de ellos empleados o becados de Páez.
La vox populi dice que es la única opción dentro del peronismo andalgalense para hacerle frente a José Luis Cativa o al que designe Páez de cara a las próximas elecciones.
Según se dice, “es el único hasta ahora que da la cara y sale a mover la masa justicialista local”, promoviendo sus proyectos y haciendo saber de su plataforma de Gobierno, mientras el intendente Páez se muestra preocupado prometiendo más becas.