Los legisladores recordaron la importancia de Esquiú no solo para Catamarca, sino para la conformación de Argentina como Estado, con fragmentos de su sermón “Laetamur de Gloria Vestra”, en ocasión de la jura de la Constitución Nacional de 1853: “Obedeced señores, sin sumisión no hay ley, sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad, existen solo pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra y males… Que Dios libre eternamente a la República Argentina y concediéndonos vivir en paz, y en orden sobre la tierra, nos dé a todos gozar en el cielo de la bienaventuranza en el Padre, en le Hijo y en el Espíritu santo por quien y para quien viven todas las cosas. Amén”
Para el sacerdote, que está en proceso de beatificación, era necesario para la vida de la República “la sumisión a la ley, una sumisión pronta y universal, sumisión que abrace desde este momento nuestra vida”.
Esquiú expuso estos conceptos apenas aprobada la Constitución de 1853, cuando había amenazas en algunas provincias (Catamarca entre ellas) de no jurarla, lo que hubiera prolongado el período de guerras intestinas en el país. “La patria lo juzga prócer porque su voz providencial resonó para llamar a los argentinos a la paz y a la cordura, para expresar apoyo de la iglesia al régimen constitucional…”, escribió María Emma Carsuzan en su obra “Vida y Obra de Fray Mamerto Esquiú”.
“Catamarca lo honra y reconoce. También la nación y las demás provincias. Fue un hombre de la iglesia, ejemplo de humildad, con virtudes cristianas y patrióticas, un ciudadano”, dice en los fundamentos el proyecto.
También recuerda las palabras del Presbítero Ramón Rosa Olmos: “A través de su existencia, la figura de Fray Mamerto Esquiú se perfila vastísima y sobresaliente. Y esto último no solamente por el brillo de su elocuencia, sino por la recia contextura moral de su vida sublimada por el crisol de la meditación, de la austeridad, de la penitencia y de sus renunciamientos”.
Fray Mamerto Esquiú se encuentra en proceso de beatificación. Al respecto, Monseñor Luis Urbanc destacó en su audiencia con el Papa Francisco del 03 de mayo de 2018 que “fue el primer tema de los once que llevaba para tratar. Le dije que ya había un informe bastante interesante de un supuesto milagro, y manifestó que ojalá cuando lleguen los informes, las comisiones analicen cuanto antes el material y le comuniquen a él; a lo que el Papa Francisco respondió que se alegraba mucho y ojalá que cuanto antes podamos tener beatificado a Fray Mamerto”.
Por su parte, el vicepostulador y titular de la Comisión Probeatificación de Fray Mamerto Esquiú, fray Jorge Martínez, sostuvo en relación al milagro adjudicado a Fray Mamerto Esquiú: “que el milagro aprobado por el Vaticano da cuenta de una persona que quedó ciega por una trombosis de retina, y tanto los médicos de Catamarca, como los de la provincia de Córdoba, coincidieron en que no había medicina, ni cirugía para mejorar todas las células nerviosas que ya se habían perdido. Esta persona invocó con mucha devoción a Fray Mamerto Esquiú para que lo sanara y lo curara, para poder continuar con su trabajo, y al tercer día se produjo el milagro y el hombre recobró totalmente la vista".
Hay una gran expectativa por su pronta beatificación, verdadero ejemplo de los argentinos por su humildad y sabiduría, y además contribuyó en la defensa de la Constitución Nacional y la formación de un Estado nacional, concluye el proyecto.