Nadie espera otra cosa que mentiras, doble discurso e hipocresía del castillismo duro, pero la verdad que sorprenden los movimientos de otros integrantes de la oposición radical catamarqueña, ex FCS, ahora Juntos por el Cambio.
Como se informó ampliamente, ayer, los principales candidatos provinciales llegaron a la Quinta de Olivos de la mano de Oscar Castillo, para fotografiarse con Mauricio Macri, que como no los atendió, tuvieron que fotografiarse con Marco Peña.
Por lo menos es hipócrita la estrategia de inculpar a la Rosada por los pésimos resultados de las PASO de agosto y al mismo tiempo fotografiarse con Marcos Peña, una extensión de Mauricio Macri, a quien todos los intendentes radicales catamarqueños prometen cortar de sus votos en octubre próximo.
También es sabido, porque ellos mismos se encargaron de aclararlo, que todos los candidatos catamarqueños de la oposición culparon a la gestión de Mauricio Macri por los malos resultados electorales de agosto pasado.
“Mochila de plomo”, le dijeron por todos los medios públicos, a la vez que justificaban así la estrategia de entregar votos cortados en octubre, es decir, sin Mauricio Macri, para mejorar las chances de candidatos a intendentes y de diputados provinciales.
Sin embargo, esa estrategia de despegue de la figura presidencial contrasta con la fotografía de los principales candidatos con Marcos Peña. Hipócrita es lo menos que podría decirse, o lo que es más seguro, que le suma más confusión a la estrategia radical para ganar las elecciones de octubre próximo.