La escena, según exhibe una fotografía del evento, muestra a la titular de la Coalición Cívica-ARI, en pleno “stand-up” en el Hotel Casino de esta ciudad, fiel al estilo mediático autoimpuesto a su rol de “vocera oficial” del “macrismo” y el renovado “Juntos por el Cambio”, en que devino el “Cambiemos” de cara a las elecciones generales del 27 de octubre venidero.
Mientras parte de la concurrencia aparece sonriente y hasta divertida con los dicharacheros comentarios de “Lilita”, el actual intendente de Andalgalá y postulante a diputado provincial por la alianza que a nivel nacional encabeza el presidente Macri en los citados comicios, se mantiene de brazos cruzados, impávido y con cara de “nada”.
Como que “no registra” la misma sintonía de sus circunstanciales compañeros en la primera fila del “show”. Tal vez le haya ocurrido como a la propia Carrió quien, de acuerdo a sus dichos, y en línea con el propio Macri, “no registró el mes de agosto…”, argumentando que “justo cuando creía que me retiraba a descansar a la chacra, ¿paf!: 20 por ciento de diferencia” a favor del “Frente de Todos” de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner.
Recuérdese, que la semana pasada, en alusión al 11 de agosto último, el presidente Macri había afirmado que “estamos convencidos que esta elección no existió…" (¿?).
Con seguridad, Páez tampoco registró el airado reclamo que antes de despedirse lanzó Carrió pidiendo, casi desesperadamente, para que “no corten boleta…, no le hagan caso a los intendentes que piden cortar boleta”, para sacarse de encima el desprestigio que carga la categoría a presidente, por la reelección de Macri, como ya vienen proponiendo a sus electores “algunos intendentes de nuestro propio espacio”, admitió “Lilita”.
De todos modos, más allá de cualquier fundamentación, a la cara de Páez no le hacen falta demasiadas explicaciones…una imagen vale más que mil palabras.