Con una perspectiva humanista, la iniciativa busca evitar un desenlace fatal en soledad, por lo que se permite al paciente la compañía de un familiar o un afecto importante que no se encuentre dentro del grupo de riesgo. A esta persona se le proveerá un equipo de protección personal (EPP) y además tendrán acceso a sistemas de comunicación que le permitan realizar videollamadas con aquellos familiares y seres queridos que no han podido acompañarlo.
La impulsora del proyecto agradeció “sinceramente el tratamiento” y mencionó que “si bien se están ejecutando acciones a veces es necesario reforzarlos”.
Zalazar comentó que se trabajó conjuntamente conjuntamente con el Ministerio de Salud y el COE “para que ellos tengan un protocolo ante pacientes terminales”.
“Este es un proyecto pensando en los sentimientos, con todos los recaudos que se debe tener. Lo que tratamos de hacer es visibilizar un montón de temas que cuesta asimilar” concluyó.