Un gran gesto político del primer mandatario respaldando a los intendentes, exhibiendo “de qué lado está”, al mostrarse con las autoridades de nuestros pueblos que -como él- aspiran a que Catamarca siga sin contagios de coronavirus.
Es cierto que Guaraz es “difícil de arrear” y muchas veces ha sido “políticamente incorrecto”, pero esta vez –sin justificar sus excesos- estuvo acorde a las responsabilidades de sus funciones, que son las de velar por la tranquilidad y, lo que en estos días es clave, la salud de la comunidad que gobierna.
En su recorrida de hoy por el Este provincial, el gobernador estuvo -además de Guaraz, en Bañado de Ovanta- con Eduardo Menecier, el intendente de Paclín, en La Merced, y Rafael Olveira, el jefe comunal de Los Altos, también del departamento Santa Rosa.
Durante su visita, junto a los ministros Claudia Palladino (Salud), Hernán Martel (Seguridad) y Marcelo Rivera (Desarrollo Social y Deportes), Jalil estuvo en diferentes dependencias públicas “para relevar hospitales y comisarías, y planificar mejoras que permitan afrontar la pandemia”, explicó el propio mandatario en su “fanpage”, remarcando que “esta es una zona con mucho tráfico a (y desde) provincias limítrofes y debemos tomar todos los recaudos”, para que no entre el Covid 19.
Los mismos argumentos, por los que Cristian Gutiérrez se había “plantado” para un mejor control de los camiones que desde Tucumán van a buscar la producción de papa a Aconquija, o los que enarbolaron Daniel Ríos, en Belén, o Sebastián Nóblega, en Tinogasta, “prohibiendo el ingreso de vehículos de transporte de comestibles y mercaderías que vengan de cualquier ciudad, departamento o provincia”, en el caso del primero, y lo mismo, ampliado hasta “impedir los regresos de estudiantes desde La Rioja”, como parte de la cuarentena tinogasteña.
De eso se trata, planificar mejoras y adoptar medidas que permitan afrontar con las mayores previsiones posibles la pandemia que hoy sacude a la humanidad.
Una buena y necesaria sintonía de las autoridades catamarqueñas en todos sus niveles, que es lo más apropiado en estos días, ante un adversario tan imprevisible como peligroso.
“Paco” Uriarte